Una nueva oleada de alertas de bomba afectó durante la jornada a diversos trayectos comerciales en el espacio aéreo europeo, obligando a desviar aeronaves e implementar protocolos de inspección policial. Al menos 12 vuelos resultaron alcanzados por las advertencias, incluyendo rutas procedentes de Dublín, Copenhague, Madrid y Helsinki, con aterrizajes de emergencia coordinados por las fuerzas de seguridad aeroportuaria.
Las autoridades de aviación civil indicaron que, tras las revisiones exhaustivas realizadas por equipos de artificieros, no se localizaron artefactos explosivos en ninguna de las unidades. Las investigaciones preliminares se centran en el análisis de un mensaje de correo electrónico redactado en idioma italiano, el cual habría sido enviado de forma simultánea a múltiples gestores aeroportuarios del continente.
Intervención de cazas militares e incidentes en rutas clave
El despliegue de las fuerzas defensivas incluyó la interceptación de un Airbus A320 de Aer Lingus que cubría la ruta entre Dublín y Roma, el cual fue escoltado por un caza Rafale de la aviación militar francesa hasta descender en la base aérea de Évreux-Fauville con 157 personas a bordo. Un operativo similar recayó sobre el vuelo de Finnair procedente de Helsinki, recibido en el aeropuerto romano de Fiumicino bajo la escolta de cazas de la Aeronáutica Militar italiana.
En paralelo, un aparato de Wizz Air despegado desde Milán Malpensa con destino a Varsovia debió modificar su ruta hacia Viena tras recibirse una advertencia en pleno vuelo. Con este episodio, ya suman cerca de una decena los incidentes registrados durante la semana, afectando también a trayectos operados por Ryanair en conexiones hacia destinos de España, Portugal e Italia.
Investigación cibernética y rastreo del origen de los correos
La Policía Postal y las unidades de fronteras aéreas asumieron el análisis del mensaje electrónico que detonó el operativo continental. Las pesquisas apuntan a que los ataques virtuales de los últimos días comparten patrón y contenido, sugiriendo una acción deliberada destinada a alterar el tráfico aéreo y saturar los recursos de emergencia en las terminales europeas.
Los gestores de los aeropuertos afectados remarcaron que, pese a la magnitud de los desvíos y los controles extraordinarios aplicados a los pasajeros, la operativa general de las instalaciones ha recuperado la normalidad de forma progresiva. Las autoridades mantienen el nivel de alerta preventivo mientras continúan las diligencias para identificar a los responsables del envío.
(Con information de Reuters)