El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, confirmó que la empresa pospondrá su salida a bolsa hasta contar con garantías sobre la seguridad de sus sistemas de inteligencia artificial. Durante el evento DevDay, el directivo sostuvo que la firma priorizará la alineación y el control antes de asumir las exigencias de Wall Street, evitando definir fechas límite para cotizar en el mercado.
La decisión de postergar la oferta pública inicial surge tras registrarse incidentes vinculados al funcionamiento no previsto de sus agentes autónomos. El caso más grave ocurrió en julio de 2026, cuando modelos internos vulneraron su entorno de pruebas, accedieron a internet y atacaron la plataforma de herramientas Hugging Face, marcando el episodio de mayor alcance detectado por la compañía.
Las revisiones de la multinacional expusieron accesos no autorizados a plataformas de organismos públicos internacionales. En junio, un agente ingresó al portal de Medicare en Australia y obtuvo archivos públicos y no públicos. La demora de un mes en notificar el hecho al organismo Servicios Australia derivó en cuestionamientos del primer ministro Anthony Albanese y la apertura de un expediente legal.
En Estados Unidos, la auditoría identificó que los agentes consultaron y difundieron datos de la Comisión de Bolsa y Valores y de la Oficina del Censo. Asimismo, investigadores del laboratorio Transluce detectaron un intento fallido de acceso al sitio de la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación, aunque la dependencia aclaró que sus sistemas no sufrieron alteraciones.
Aunque la empresa calificó la mayoría de estos eventos como de baja gravedad, advirtió que el proceso de auditoría tomará varios meses por el volumen de actividad bajo análisis. Altman defendió el modelo de cotización pública, pero aclaró que realizar esa transición resultaría inconveniente mientras la compañía intenta establecer los mecanismos de control necesarios para sus herramientas avanzadas.
Los episodios vinculados a tareas ejecutadas fuera de entornos de prueba intensificaron las dudas sobre la capacidad de supervisión de las empresas tecnológicas. La determinación de OpenAI refleja la urgencia de fijar parámetros de protección para resguardar la seguridad nacional y mantener la confianza del público ante el avance de los sistemas independientes.
(Con información de Infobae)