Una operación contra el narcotráfico en la favela de Vidigal dejó a unos 200 turistas atrapados en la cima del Morro Dois Irmãos, mientras se registraban intensos tiroteos durante la madrugada del lunes. El operativo, coordinado entre las autoridades de Bahía y la Policía Civil de Río, buscaba capturar a líderes del Comando Vermelho, sin que se reportaran heridos entre los visitantes civiles.
El objetivo principal de la incursión era localizar a Edinaldo Pereira Souza, alias “Dada”, un peligroso prófugo vinculado al tráfico de drogas en el sur de Bahía que se encontraba bajo protección criminal. La movilización incluyó unidades especiales y helicópteros, los cuales sobrevolaron la zona a baja altura mientras se desataban enfrentamientos en diversos puntos de la comunidad de Vidigal.

Decenas de turistas, muchos de ellos extranjeros, quedaron aislados en el mirador tras iniciar la caminata de madrugada para contemplar la salida del sol, obligándolos a permanecer agachados. Los guías turísticos intentaron mantener la calma del grupo durante los momentos de incertidumbre, mientras los disparos resonaban en las laderas, impidiendo cualquier intento de descenso seguro por el sendero.
Para frenar el avance de las fuerzas de seguridad, los sospechosos bloquearon la Avenida Niemeyer con un autobús y diversos contenedores, cortando la conexión entre Leblon y São Conrado. Esta interrupción del tránsito afectó una vía clave del circuito turístico carioca, manteniéndose hasta que la policía logró asegurar el área y permitir el ingreso de vehículos blindados a la favela.
Desde lo alto del morro, los turistas observaron el despliegue policial mientras esperaban indicaciones de las autoridades para abandonar la zona de peligro en medio del operativo. La situación se mantuvo tensa durante varias horas, en una escena descrita por los residentes locales como una mañana de temor por la intensidad de las ráfagas de armas automáticas.

Cerca de las 7:20, el grupo pudo finalmente iniciar el descenso escoltado por las fuerzas de seguridad, atravesando la comunidad en medio de un despliegue preventivo de los agentes. Durante la operación, la Policía Civil confirmó la detención de Núbia Santos de Oliveira, acusada de realizar tareas de lavado de dinero para la organización criminal de origen bahiano.
La institución policial sostuvo en un comunicado que el operativo se basó en estrictas tareas de inteligencia, defendiendo su accionar ante el riesgo impuesto por los criminales armados en la zona. Según la fuerza, los delincuentes atacan a los agentes del Estado y exponen deliberadamente a la población y a los visitantes, generando escenarios de confrontación inevitable.
La circulación en la zona sur de la ciudad fue restablecida poco después, devolviendo la normalidad al sector tras la intervención que desarticuló parte de la logística de la red. El evento dejó en evidencia la convivencia habitual entre los recorridos turísticos de la ciudad y la violencia asociada al narcotráfico, que afecta recurrentemente a las zonas altas de Río.
Las autoridades mantienen la vigilancia en el área de Vidigal para evitar nuevos bloqueos o represalias por parte del grupo criminal tras la captura de sus integrantes en la ciudad. El operativo subraya la complejidad de la lucha contra el crimen organizado en Brasil, donde los jefes de bandas interestatales buscan refugio en las comunidades más icónicas de la capital carioca.