La compañía canadiense South Bow acordó pagar USD 26,9 millones para resolver las demandas del gobierno de Estados Unidos por el masivo vertido de petróleo en Kansas. El pacto legal presentará ante los tribunales federales una inversión obligatoria de USD 40 millones destinada exclusivamente a la implementación de tecnología de prevención de fugas. La penalización económica busca clausurar las denuncias por violaciones reiteradas a las normas federales y estatales de protección del agua limpia.
El desastre ecológico ocurrido en diciembre de 2022 derramó casi 13.000 barriles de crudo pesado en un arroyo rural del condado de Washington. Las autoridades ambientales confirmaron que la fuga cubrió de residuos petroleros unas 14 hectáreas de terreno cultivable y praderas nativas. El crudo pesado afectó directamente a más de 2.700 animales de la fauna local, dejando el curso fluvial Mill Creek sin vida de forma prolongada.

El acuerdo propuesto obliga además a la corporación a transferir USD 3 millones al estado de Kansas para el financiamiento de proyectos locales de restauración. Los informes oficiales confirmaron que el siniestro superó en volumen la suma de los 22 incidentes anteriores registrados a lo largo de toda la red de oleoductos. A pesar de la magnitud de la contaminación, no se reportaron heridos entre trabajadores ni afectaciones críticas en el suministro público de agua potable.
Un peritaje técnico concluyó que una curva del ducto sufría tensión excesiva desde su instalación original en el año 2010 debido a movimientos de tierra inadecuados. La denuncia judicial determinó que el suelo debajo de la tubería fue compactado de manera deficiente durante la etapa de construcción de la infraestructura energética. Aunque los operarios volvieron a realizar excavaciones en 2013, la administración no reemplazó el tramo de la cañería que presentaba las fallas estructurales.
La vocera de South Bow, Sara Hunter, declaró que la empresa completó una remediación ambiental integral de los sectores afectados en febrero de 2024. La firma ejecutó inspecciones de control en más de 19.312 kilómetros de tuberías y ordenó 400 excavaciones preventivas para reparar posibles grietas secundarias. La red de Keystone transporta hidrocarburos bituminosos desde Canadá hacia importantes refinerías de Texas, Oklahoma e Illinois.

En el momento del desastre, el sistema de transporte pertenecía a la corporación TC Energy, la cual separó el negocio energético en 2024. Recientemente, el presidente Donald Trump otorgó una autorización gubernamental a South Bow para iniciar la construcción de un nuevo oleoducto transfronterizo hacia el estado de Wyoming. El proyecto aprobado constituye una variante reducida del antiguo Keystone XL, el cual había sido bloqueado por motivos ambientales por la administración anterior.
El pacto judicial firmado el pasado viernes iniciará una fase obligatoria de comentarios públicos de 30 días antes de recibir la ratificación definitiva del juez federal. Los fondos recuperados por las agencias reguladoras servirán para mitigar el impacto sobre especies vulnerables como el murciélago orejudo de la región. Las autoridades del Departamento de Justicia enfatizaron que la multa sustancial refleja la gravedad del daño infligido a los ecosistemas fluviales.
(Con información de Infobae)