El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE), en una acción coordinada con agencias de seguridad federales, estatales y locales, concretó el arresto de 238 extranjeros en situación irregular durante una sola jornada de operativos en el sur de Texas. La movilización representa la cifra más alta de detenciones focalizadas jamás registrada en un único día por la Oficina de Operaciones de Ejecución y Remoción (ERO) de Harlingen, cuya jurisdicción abarca 14 condados estratégicos en la frontera del Valle del Río Grande.
De acuerdo con el informe oficial de la autoridad migratoria, el despliegue estuvo orientado prioritariamente a la localización de extranjeros con perfiles delictivos de alta peligrosidad para proceder a su posterior expulsión del suelo estadounidense. Entre los detenidos figuran personas con sentencias previas por delitos graves como intento de secuestro, agresión sexual y posesión de estupefacientes, así como un presunto miembro de la pandilla "Los Paisas" que acumulaba condenas por lesiones corporales, conducción bajo los efectos del alcohol y reingreso ilegal reiterado al país.

El director de la oficina de ICE en Harlingen, Juan Agudelo, defendió la legitimidad de las redadas masivas argumentando que estas acciones rutinarias son indispensables para salvaguardar el orden en los vecindarios norteamericanos. Los indocumentados que registran ingresos ilegales previos al territorio estadounidense posterior a una orden de deportación formal podrían enfrentar nuevos cargos penales de carácter federal antes de que se ejecute su expulsión definitiva del territorio nacional bajo el amparo de la Ley de Inmigración.
"La misión del ICE sigue centrada en mejorar la seguridad pública y restaurar la integridad del sistema migratorio de nuestra nación. No nos detendremos ante nada para mantener seguras a nuestras comunidades estadounidenses", afirmó el director de la oficina de campo, Juan Agudelo.
El notable incremento en el volumen de capturas coincide con las fuertes presiones políticas ejercidas desde la Casa Blanca para exhibir resultados contundentes que respalden la promesa de deportaciones masivas impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
(Con información de EFE y ICE)