Las fuerzas de seguridad de Panamá y Colombia desplegaron un operativo militar conjunto en la selva del Darién este sábado por la mañana. La intervención estratégica se ejecuta cerca del Puesto Binacional de Alto Limón para frenar las operaciones del Clan del Golfo. Las unidades combinadas buscan proteger los trabajos de erradicación de cultivos de coca ante posibles ataques armados.
El contingente antinarcóticos colombiano trabaja en la eliminación manual y química de un cultivo de unas quinientas hectáreas. Por su parte, los agentes panameños brindan cobertura táctica para resguardar a los uniformados en la zona fronteriza. La operación responde a la necesidad de mitigar la influencia del narcotráfico en esta región selvática.

El subteniente Miguel Vega explicó la complejidad operativa del terreno y la lejanía respecto a los centros de mando. La llegada de los equipos de erradicación se realiza mediante helicópteros Black Hawk en misiones de alta peligrosidad. La colaboración panameña resulta vital para repeler agresiones de la estructura criminal activa en el área.
El comisionado Héctor De Sedas destacó que el Clan del Golfo controla las actividades ilícitas del lado colombiano. La organización delictiva no solo gestiona el tráfico de drogas, sino también la minería ilegal y el tráfico migratorio. Las fuerzas públicas buscan desmantelar estos esquemas mediante la presencia permanente de patrullas binacionales.
Las autoridades antinarcóticos indicaron que las nuevas políticas de seguridad en Colombia presionan a los grupos ilegales. Ante las operaciones del nuevo gobierno colombiano, los criminales intentan buscar rutas alternativas hacia territorio panameño. La instalación de bases intermedias pretende bloquear cualquier intento de infiltración hacia el país vecino.

Panamá mantiene más de setecientos agentes de fuerzas especiales desplegados en puntos estratégicos de la demarcación fronteriza. La cadena de protección incluye tres puestos binacionales y cuatro bases de operaciones intermedias altamente equipadas. Las instituciones de seguridad aplican medidas disuasivas para garantizar la tranquilidad en las comunidades limítrofes.
La visita de inspección evidenció el trabajo coordinado entre las instituciones militares y policiales de ambos estados. Los efectivos de rescate y vigilancia continúan el monitoreo aéreo y terrestre en las rutas selváticas. El control territorial busca restablecer el orden y la legalidad en esta franja geográfica.
(Con información de Infobae)