Agentes de la Policía Nacional han identificado a varios condenados por reclutar yihadistas para el Estado Islámico (Daesh) entre los inmigrantes que irrumpieron de manera ilegal en Ceuta durante la invasión masiva registrada a finales de julio. La magnitud de la avalancha imposibilitó ejecutar los controles fronterizos habituales, permitiendo que sujetos radicalizados y delincuentes que tenían prohibida la entrada en el territorio nacional lograran cruzarse hacia suelo español antes de ser filiados por los servicios de información.
Entre las personas localizadas por los agentes destaca un individuo que cumplió una condena superior a diez años de prisión por captar combatientes para el Estado Islámico y por su implicación en operaciones en Siria. Al haber extinguido su pena en la cárcel, el sujeto no presentaba requisitorias pendientes que permitieran su arresto inmediato. Los funcionarios debieron limitarse a realizar un "control específico", recabando sus datos personales, los de sus acompañantes y la ruta programada para remitir la alerta de seguridad a los organismos de inteligencia de forma prioritaria.
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) reveló que las investigaciones posteriores a la invasión han permitido catalogar a más de diez personas como perfiles de interés vinculados al radicalismo islámico, incluyendo a condenados previos por enaltecimiento del terrorismo y difusión de propaganda. Hasta la fecha, las fuerzas de seguridad han logrado materializar la expulsión de al menos dos de estos individuos radicalizados, mientras se mantiene bajo observación discreta al resto de los perfiles identificados en la ciudad autónoma.
Desde las organizaciones policiales han advertido que la entrada masiva simultánea impidió cualquier verificación individualizada de antecedentes en el momento de la irrupción, convirtiendo la posterior identificación en una prioridad absoluta de seguridad nacional. El SUP reclamó al Ministerio del Interior máxima transparencia sobre la cifra exacta de radicales detectados y exigió una mayor coordinación entre la Policía Nacional, la Guardia Civil y las bases de datos internacionales para garantizar un filtrado exhaustivo que neutralice la amenaza yihadista.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó ante el Congreso de los Diputados que más de un centenar de los inmigrantes que ingresaron durante la invasión de Ceuta ya han sido deportados, pero el Ejecutivo evitó especificar cuántos de ellos contaban con expedientes ligados al extremismo. Ante la vigencia del Nivel 4 reforzado de alerta antiterrorista, las fuerzas de seguridad mantienen la máxima vigilancia en las fronteras de Ceuta, Melilla y en las rutas marítimas empleadas por los grupos radicales para infiltrarse en la Península.
(Con información de ABC y La Gaceta de la Iberosfera)