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Portugal defiende sus valores y aprueba prohibir el burka en espacios públicos

El Parlamento luso ratificó el proyecto de ley impulsado por la derecha para vetar el uso de prendas que oculten el rostro, priorizando la seguridad nacional y la dignidad de las mujeres

Portugal defiende sus valores y aprueba prohibir el burka en espacios públicos
Una mujer cubierta con el burka en una imagen de archivo (EFE/Evert-Jan Daniels)

El Parlamento de Portugal ha aprobado este viernes un proyecto de ley orientado a prohibir la ocultación del rostro en lugares públicos, una medida que ilegaliza de facto el uso de prendas islámicas integrales como el burka y el niqab en territorio nacional. La iniciativa legislativa, que fue sacada adelante gracias al bloque mayoritario de las fuerzas de derecha y centroderecha, busca salvaguardar la identidad cultural lusa y garantizar el orden público. Tras la votación en el hemiciclo, el texto fue remitido formalmente al despacho del presidente de la República, António José Seguro, quien deberá decidir sobre su promulgación.

La sesión parlamentaria estuvo marcada por el júbilo de los diputados del partido de derecha Chega, promotores originales de la propuesta, quienes celebraron de pie la aprobación del articulado. El líder de la formación, André Ventura, manifestó que la legislación representa el fin de estas imposiciones religiosas en el país y envió un mensaje inequívoco en defensa de las costumbres locales. En el texto final aprobado, se argumenta que la medida es indispensable para corregir situaciones donde los principios occidentales de dignidad y respeto hacia las mujeres son abiertamente ignorados por tradiciones ajenas a los valores del Estado de derecho.

Para asegurar la viabilidad del proyecto, Chega y el oficialista Partido Social Demócrata (PSD, de centroderecha) mantuvieron intensas negociaciones durante ocho meses, enfocando el diseño del texto definitivo bajo un criterio de seguridad ciudadana y protección civil. La nueva legislación sustituyó las penas de prisión contempladas en el borrador inicial por un sistema de severas sanciones económicas coercitivas. De este modo, las autoridades lusas aplicarán multas que oscilan entre los 200 y los 2.000 euros en casos de negligencia, y de entre 400 y 4.000 euros para quienes incurran en dolo al cubrirse el rostro deliberadamente.

"Quien odia nuestra cultura puede volver a su país", sentenció Ventura al celebrar el triunfo de la iniciativa en las instancias legislativas.
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La aprobación final de la ley ratifica el respaldo multipartidista que la propuesta ya había obtenido en una primera lectura el pasado mes de octubre, cuando sumó los votos de los socios del Ejecutivo (el PSD y el democristiano CDS-PP) junto a Iniciativa Liberal (IL). En contraparte, los partidos de la izquierda, entre ellos el Partido Socialista (PS), el Bloque de Izquierda (BE), el ecologista Livre y el Partido Comunista de Portugal (PCP), votaron en bloque para intentar frenar la iniciativa.

Con este avance legislativo, Portugal se suma a la lista de naciones europeas que han decidido poner límites a la penetración de costumbres islámicas radicales que atentan contra la convivencia social y la transparencia en el espacio público. El debate también mantiene repercusiones en la vecina España, donde a pesar del rechazo inicial del Gobierno de izquierda a propuestas similares presentadas por Vox y el Partido Popular (PP), el Congreso de los Diputados se vio obligado en mayo a crear una subcomisión específica para evaluar la regulación del burka y el niqab.


(Con información de EFE y El País)

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