Este martes, un contingente de visitantes quedó atrapado en el mirador del Morro Dona Marta, en el turístico barrio de Botafogo, en medio de un intenso tiroteo provocado por un megaoperativo de la Policía Civil contra las estructuras logísticas del Comando Vermelho, una de las organizaciones de narcotráfico más poderosas y violentas de Brasil.
Los testimonios recogidos en el lugar describen ráfagas continuas de fusiles y detonaciones que obligaron a ciudadanos argentinos, chilenos y alemanes a arrojarse al suelo para salvar sus vidas. El fotógrafo local Ari Kaye, de 43 años, quien se encontraba registrando el amanecer junto al grupo, describió la experiencia como una auténtica "situación de guerra" que se prolongó por unos 20 minutos de pánico absoluto.

El despliegue de las fuerzas especiales de la policía tenía como objetivo principal ejecutar más de 40 órdenes de aprehensión y allanamiento contra mandos medios y soldados de la facción criminal. Según detalló Paulo Saback, jefe de la Comisaría de Represión de Estupefacientes (DRE), las patrullas policiales sufrieron una emboscada en los accesos a la comunidad por parte de delincuentes armados. Saback puntualizó que la resistencia de los narcoterroristas formaba parte de una maniobra de distracción diseñada para demorar el avance oficial y facilitar la huida de dos de los principales cabecillas del grupo delictivo en la zona.
La batalla no se limitó a los laberintos de la comunidad, sino que descendió con violencia hacia la calle São Clemente, una de las principales arterias comerciales y de tránsito del acomodado barrio de Botafogo. Durante los enfrentamientos, un civil que viajaba como pasajero en un autobús de transporte público fue alcanzado por una bala perdida, según confirmaron los voceros del gremio de transporte RioOnibus. Asimismo, fachadas de edificios residenciales, vehículos particulares estacionados y una iglesia evangélica del sector registraron impactos.

Este nuevo episodio de violencia urbana se integra formalmente dentro de la denominada Operación Contención, una ofensiva lanzada por el Estado brasileño contra el Comando Vermelho que alcanzó su punto de mayor letalidad en octubre del año pasado, cuando los enfrentamientos dejaron un saldo de 122 presuntos criminales abatidos. Desde el inicio de esta estrategia, las fuerzas de seguridad han consolidado un balance que incluye la captura de 360 sospechosos y la neutralización de 137 delincuentes en tiroteos, sumando los caídos del golpe inicial.
Este incidente representa la segunda ocasión en lo que va del año en que contingentes turísticos se ven directamente vulnerados por la actividad de las mafias en las zonas de exclusión. El pasado mes de abril, más de 200 visitantes experimentaron un confinamiento forzado de dos horas en el emblemático Morro Dois Irmãos debido a contingencias armadas similares.
(Con información de AFP, La Nación y El Diario de El Salvador)