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Rusia intensifica los ataques con drones en Zaporizhzhia para aterrorizar a la población civil

La escalada aérea contra la urbe ucraniana combina el uso de vehículos FPV y bombas planeadoras de alta potencia. Las autoridades locales denuncian una estrategia deliberada para intimidar a los ciudadanos

Rusia intensifica los ataques con drones en Zaporizhzhia para aterrorizar a la población civil
REUTERS/ARCHIVO

Las fuerzas armadas rusas intensificaron los bombardeos sobre la ciudad de Zaporizhzhia mediante el uso coordinado de drones. Los ataques diarios generan una constante incertidumbre entre los residentes de esta estratégica zona urbana. La población civil denuncia el acoso sistemático contra vehículos y espacios comerciales.

Kateryna Lahuta, quien describió los ataques diarios como un "safari" de drones, en el patio de su marisquería incendiada tras un reciente bombardeo ruso, en Zaporizhzhia, Ucrania, el 30 de julio de 2026. (REUTERS/Thomas Peter)

Representantes de la administración local calificaron la ofensiva como una estrategia premeditada para minar la moral ciudadana. El gobernador regional alertó sobre el empleo de tecnología FPV modificada para ampliar su alcance destructivo. Asimismo, las bombas planeadoras rusas causan graves daños en la infraestructura vital.

Las incursiones aéreas dificultan el normal funcionamiento de los servicios públicos y la actividad comercial. La empresa municipal de transporte comenzó a instalar detectores de drones para proteger las unidades de pasajeros. Pese a los riesgos latentes, las autoridades mantienen operativas las líneas de movilidad urbana.

En los sectores residenciales, los ciudadanos implementan medidas de resguardo improvisadas como redes de protección antiaérea. Las instituciones educativas adaptaron sus instalaciones en refugios subterráneos para garantizar las actividades escolares. La vida cotidiana transcurre bajo constantes alertas de bombardeos en toda la región.

Vehículos calcinados que se incendiaron durante un reciente ataque ruso, esparcidos en una zona residencial de Zaporizhzhia, ciudad que el gobernador Ivan Fédorov aseguró que Rusia ataca hasta seis veces por día con bombas planeadoras, Ucrania, el 30 de julio de 2026. (REUTERS/Thomas Peter)

Especialistas militares señalan que la imposibilidad de avanzar por vía terrestre impulsó este despliegue aéreo. Las posiciones defensivas ucranianas frenaron las incursiones de tropas en el frente adyacente a la capital regional. Ante esta parálisis, las fuerzas invasoras incrementaron la presión sobre los centros poblados.

Esta modalidad de ataque mantiene similitudes con los operativos documentados en la provincia de Kherson. Organismos internacionales recabaron evidencias sobre el impacto directo de estas acciones en la población desarmada. Las autoridades diplomáticas denuncian que estos bombardeos constituyen violaciones de las normas internacionales.

A pesar de la constante amenaza, los habitantes intentan sostener las actividades económicas esenciales para el abastecimiento. La comunidad local confía en el fortalecimiento de los sistemas de defensa antiaérea para neutralizar los artefactos. Las labores de reconstrucción continúan desplegándose tras cada episodio de violencia.

Una bandera ucraniana deshilachada ondea junto a un edificio de departamentos dañado en un reciente ataque ruso, en Zaporizhzhia, ciudad que Rusia bombardea desde 2022 pero donde los ataques se intensificaron en las últimas semanas, Ucrania, el 31 de julio de 2026. (REUTERS/Thomas Peter)

(Con información de Reuters y AFP)

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