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Rusia ordena la captura del creador de Telegram, Pavel Durov

El Kremlin acusa al fundador de Telegram de "colaborar con el terrorismo" tras negarse a entregar el control y cifrado de la plataforma. El Servicio Federal de Seguridad (FSB) busca bloquear la red que sirve como principal canal de comunicación en el conflicto con Ucrania

Rusia ordena la captura del creador de Telegram, Pavel Durov
Pavel Durov (Giuseppe CACACE / AFP/File)

El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso emitió una orden de búsqueda y captura internacional contra el fundador y director ejecutivo de Telegram, Pavel Durov. Las autoridades de Moscú formalizaron cargos por presunta "colaboración con el terrorismo", atribuyendo a la plataforma la negativa a censurar canales, chats y herramientas de mensajería que, según el Kremlin, son utilizados por la inteligencia ucraniana para coordinar operaciones de sabotaje.

La ofensiva jurídica contra Durov, quien podría enfrentar una pena de cadena perpetua en Rusia, se enmarca en la intensificación del bloqueo cibernético implementado por el gobierno de Vladimir Putin desde la invasión a Ucrania. Con redes internacionales como Facebook, Instagram y X ya prohibidas en territorio ruso, el Kremlin busca liquidar la independencia de Telegram para sustituirla por plataformas estatales como "MAX", un sistema de mensajería diseñado sin cifrado de extremo a extremo que facilita el espionaje gubernamental y la entrega de datos de los usuarios.

El argumento central del FSB sostiene que Telegram rehusó eliminar bots y chats de citas supuestamente empleados por servicios ucranianos para reclutar a jóvenes rusos en actos contra las fuerzas de seguridad e infraestructuras estratégicas. Sin embargo, analistas internacionales y el propio Durov afirman que el expediente penal es un pretexto fabricado para aplastar el derecho a la privacidad de los ciudadanos y eliminar la última gran ventana de información no controlada por la propaganda del Estado.

La decisión de criminalizar al empresario de origen ruso (quien también posee nacionalidades francesa y emiratí) no solo genera descontento en la población civil que recurre a redes privadas (VPN) para comunicarse, sino que ha provocado tensiones internas con blogueros militares y tropas rusas, quienes dependen de Telegram como canal operativo en el frente de batalla. La arremetida contra la plataforma confirma la determinación de Moscú de subordinar el espacio digital a los intereses del Kremlin, sin importar el costo para la libertad individual.


(Con información de Associated Press (AP) y La Nación).

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