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Sindicatos de izquierda y grupos de protesta convocan un paro nacional y nuevas marchas para acorralar al Gobierno en Francia

Las organizaciones sindicales y colectivos sociales buscan intensificar la presión en las calles mediante una huelga general, mientras las autoridades y las fuerzas de seguridad admiten dificultades para contener el descontento social

Sindicatos de izquierda y grupos de protesta convocan un paro nacional y nuevas marchas para acorralar al Gobierno en Francia
Composición UHN Plus/AI

La dirigencia sindical y diversos colectivos sociales convocaron este domingo a una nueva jornada de movilizaciones para el 31 de octubre y a un paro nacional para el 5 de noviembre. La iniciativa busca mantener la presión sobre la administración del presidente Emmanuel Macron, tras una jornada de protestas que reunió a más de 410.000 personas en todo el país, según datos del Ministerio del Interior.

Pese al despliegue de 70.000 efectivos policiales que impidió los saqueos masivos vistos en fechas previas, la jornada se saldó con 1.314 detenciones y decenas de agentes heridos en ciudades como París y Marsella. Los propios sindicatos policiales advirtieron que la falta de personal e insumos hace insostenible mantener operativos de esta escala en el tiempo.

Convergencia de reclamos y desgaste institucional de la gestión actual

Las organizaciones laborales, entre las que destacan la CGT, Solidaires y SUD Éducation, junto al movimiento de los "Chalecos Amarillos", señalaron que el malestar se ha extendido rápidamente. La indignación abarca a estudiantes, trabajadores y agricultores por la pérdida de poder adquisitivo, la inflación y la degradación de los servicios públicos.

Las propuestas presentadas hasta ahora por el Ejecutivo han sido tildadas de insuficientes e ineficaces por los portavoces de las marchas, quienes denuncian una falta de respuestas concretas. El descontento generalizado refleja el agotamiento de un modelo de gobierno que no logra resolver las demandas de la población ni garantizar la certidumbre económica.

Sin margen presupuestario ni apoyo en la Asamblea Nacional

El Palacio del Elíseo enfrenta esta crisis en una posición de extrema debilidad política y fiscal. A diferencia de 2019, cuando el Gobierno recurrió a subsidios para calmar las calles, el elevado déficit presupuestario y la falta de mayoría en la Asamblea limitan severamente cualquier margen de respuesta para atender los reclamos ciudadanos.

La incapacidad de las autoridades para canalizar la frustración popular ha provocado que la conflictividad se extienda a otros puntos de Europa, registrándose altercados en Bélgica e Italia. Francia se encamina así a semanas de parálisis en el transporte y la actividad económica, evidenciando el distanciamiento entre las políticas de la administración central y la realidad de los ciudadanos.


(Con información de Reuters)

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