El presidente Donald Trump declaró este sábado que Irán "se ha rendido ante sus vecinos" después de la contundente ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel la semana pasada. En un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump aseguró que Teherán "se ha disculpado" y prometió que las fuerzas estadounidenses preparan un ataque "muy duro" contra la República Islámica.

La ofensiva del sábado anterior marcó un punto de inflexión en el conflicto, al lograr la muerte de Alí Jameneí; líder terrorista iraní, quien había estado en el poder desde 1989. Trump calificó a Irán como "el perdedor de Oriente Medio" y atribuyó la supuesta rendición al "implacable ataque de Estados Unidos e Israel".
El mandatario estadounidense elevó la tensión al advertir que su administración está evaluando nuevos objetivos. "Debido a la mala conducta de Irán, estamos considerando, para su destrucción total y muerte segura, zonas y grupos de personas que hasta ahora no habíamos considerado como objetivos", escribió, dejando abierta la posibilidad de una escalada sin precedentes.
Las declaraciones de Trump se producen después de que el nuevo líder interino de Irán, Masoud Pezeshkian, emitiera un mensaje reconciliador hacia los países vecinos. Pezeshkian, quien forma parte del Consejo de Liderazgo formado tras la muerte de Jameneí, pidió disculpas por las ofensivas iraníes lanzadas inicialmente como represalia.

En un mensaje grabado difundido por la televisión estatal, Pezeshkian anunció que "el Consejo de Liderazgo decidió ayer poner fin a los ataques contra países vecinos, a menos que Irán sea atacado desde esos territorios". El líder iraní llamó a las naciones de la región a "no convertirse en instrumentos del imperialismo", en una aparente advertencia contra una posible cooperación con Washington.
Mientras Teherán busca desescalar con sus vecinos, la Casa Blanca parece decidida a redoblar la presión. El anuncio de Trump sugiere que los próximos días podrían traer una nueva fase del conflicto, ahora con el régimen de los ayatolás descabezado y enfrentando la amenaza de ataques estadounidenses contra blancos hasta ahora no considerados.