En un contundente discurso pronunciado este martes ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una ofensiva diplomática y política contra el régimen de Teherán. El líder estadounidense defendió la campaña militar emprendida por su administración como una acción necesaria para neutralizar una amenaza global que la comunidad internacional había permitido prosperar durante décadas.
Durante su alocución en la sede del organismo multilateral en Nueva York, el jefe del Ejecutivo estadounidense identificó a la teocracia iraní como el epicentro del extremismo, asegurando que la firmeza de Washington ha sido clave para proteger la estabilidad de la región y frenar el avance del terrorismo auspiciado por Teherán.
"No hay mejor ejemplo de un peligro al que se le permitió cobrar fuerza a expensas de la seguridad mundial que el patrocinador número uno del terrorismo, la República Islámica de Irán. Durante 51 años, este régimen fanático ha gobernado mediante el derramamiento de sangre y el asesinato masivo, sembrando muerte, carnicería y caos en todo Oriente Medio y más allá", denunció el presidente estadounidense.
.@POTUS Trump: En Estados Unidos, acabamos de conmemorar el 25º aniversario del peor ataque terrorista de la historia, el 11 de septiembre, que cobró la vida de 3.000 personas a pocas millas de aquí. En dos semanas, conmemoraremos el tercer aniversario del ataque del 7 de octubre…
— USA en Español (@USAenEspanol) September 22, 2026
Trump remarcó que las intervenciones estratégicas de las fuerzas estadounidenses han asestado golpes estructurales decisivos contra las capacidades militares e industriales del régimen, despojándolo de la influencia coercitiva que ejerció históricamente sobre sus vecinos. Frente a los líderes mundiales, planteó una disyuntiva para el futuro del conflicto:
"Eran el matón de Oriente Medio, pero ya no lo son más. ¿Alcanzaremos un acuerdo con Irán que les permita reconstruirse, o aniquilo a la República Islámica y los mando al infierno? La postura de mi administración es inquebrantable: nunca permitiré que Irán obtenga un arma nuclear".
Mientras Estados Unidos consolida el control de las vías marítimas estratégicas en el golfo Pérsico y mantiene el asfixiante bloqueo sobre los recursos del régimen, la Casa Blanca reafirmó que cualquier vía diplomática futura estará estrictamente condicionada al desmantelamiento total de la infraestructura atómica iraní. El discurso presidencial ratifica la determinación de Washington de desarticular de forma definitiva el patrocinio del terrorismo en la región.
(Con información de The Guardian, AP News y la 81.ª Asamblea General de la ONU)