El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes el estado de emergencia federal para los territorios de Florida y Alabama con el objetivo de agilizar la movilización de fondos, equipos y asistencia logística destinados a mitigar los estragos causados por el huracán Isaías. La medida ejecutiva se activó de forma inmediata tras el impacto del meteoro en las inmediaciones de Destin, en el noroeste floridano.
"La tormenta ya está aquí. Abróchense los cinturones en este momento. No salgan a las calles. Estamos desplegando todos los recursos necesarios para salvaguardar la vida y la propiedad de los ciudadanos afectados", enfatizó el gobernador de Florida, Ron DeSantis, durante una conferencia de prensa de emergencia.
La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, confirmó que la declaratoria abarca de manera directa a los condados costeros de Baldwin, Mobile y Escambia, además de la comunidad tribal Poarch Band of Creek Indians, facilitando la colaboración sin trabas burocráticas con los organismos nacionales. Por su parte, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, respaldó la ampliación de las garantías de auxilio para el estado de Florida, donde las autoridades locales ordenaron extremar precauciones ante el avance del fenómeno climático hacia el norte interior.
El huracán ingresó a tierra firme con vientos huracanados destructivos que provocaron la caída de tendido eléctrico e interrumpieron el suministro energético de cientos de miles de hogares. Portales especializados en el monitoreo de redes eléctricas contabilizaron más de 430.000 clientes sin luz en Florida y más de 315.000 en Alabama, mientras los equipos de emergencia evalúan de forma preliminar las zonas bloqueadas por árboles caídos y escombros.
La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) detalló que el paquete de ayuda prioritaria cubrirá labores de protección civil y mitigación de riesgos en decenas de condados afectados, financiando hasta el 75 por ciento de las operaciones directas de rescate. Las autoridades meteorológicas advirtieron que, a pesar de su debilitamiento gradual, el sistema continuará descargando precipitaciones torrenciales de entre 4 y 15 pulgadas, elevando el riesgo de inundaciones fluviales y urbanas durante el fin de semana.
Asimismo, los servicios de prevención meteorológica emitieron alertas adicionales ante la posible formación de tornados aislados asociados a las bandas exteriores del ciclón, los cuales podrían extenderse desde el Panhandle de Florida y Georgia hasta los estados de las Carolinas, poniendo en máxima alerta a las poblaciones ubicadas en la trayectoria del fenómeno.
(Con información de ABC Weather e Infobae)