Lo que comenzó como un paseo familiar de verano estuvo a punto de convertirse en una tragedia cuando un ciudadano de nacionalidad nigeriana, de 29 años, atacó de forma repentina y sin mediar palabra a dos menores de edad que se encontraban en el recinto junto a sus familias. Según las primeras investigaciones policiales, el sujeto actuó con una violencia descontrolada y se encontraba bajo los efectos del alcohol y sustancias estupefacientes.
El agresor arremetió de forma directa contra los niños, agarrándolos simultáneamente por el cuello con gran fuerza. Mientras que el mayor de los menores consiguió zafarse de la presión y huir para ponerse a salvo, el segundo niño, de tan solo tres años, quedó atrapado bajo el control del atacante. El individuo comenzó a propinarle fuertes tirones en lo que los investigadores de la Jefatura de Policía han catalogado formalmente como un intento de estrangulamiento que pudo haber tenido consecuencias fatales de no haber sido por la inmediata reacción de los presentes.
La desesperada intervención de la madre del pequeño resultó decisiva para salvar su vida. Entre gritos de auxilio y en medio de un escenario de caos absoluto, la mujer logró interponerse físicamente entre el agresor y su hijo. Las alertas de la madre llamaron de inmediato la atención de un transeúnte que se encontraba en las inmediaciones del parque Albertini, quien acudió rápidamente al auxilio y, tras un violento forcejeo en el suelo, logró reducir e inmovilizar por completo al atacante extranjero hasta la llegada de las patrullas policiales.

Tras ser finalmente neutralizado, el sujeto fue trasladado bajo custodia a las dependencias policiales, donde quedó formalmente imputado por los delitos de lesiones personales agravadas, resistencia a la autoridad y violencia contra un funcionario público. Fuentes vinculadas al caso señalaron que el detenido presentaba un evidente estado de alteración psicofísica y presuntos desajustes psíquicos, elementos que están siendo evaluados por el juez de instrucción penal correspondiente para determinar su imputabilidad y las medidas cautelares de prisión preventiva.
El jefe de la Policía de Brescia (Questore), Paolo Sartori, ordenó de urgencia la apertura del procedimiento administrativo para la revocación definitiva del permiso de residencia del ciudadano nigeriano, quien hasta el momento del suceso mantenía un estatus regular en el país. Esta medida de seguridad constituye el paso previo obligatorio para tramitar su posterior expulsión definitiva y repatriación forzosa a su país de origen una vez que responda ante los tribunales italianos por la agresión.
(Con información de La Gaceta de la Iberosfera y Rai News)