El implacable abogado y líder de la derecha conservadora, Abelardo de la Espriella, consolidó un triunfo histórico este domingo 31 de mayo al alzarse como el candidato más votado de la primera vuelta presidencial con un contundente respaldo de 10,3 millones de sufragios (43,74%). Tras propinarle una demoledora paliza electoral al Pacto Histórico, el aspirante del movimiento Defensores por la Patria ofreció un vibrante discurso de victoria en Barranquilla, donde lanzó un desafío directo al mandatario socialista Gustavo Petro y a su rival del balotaje, el izquierdista Iván Cepeda.
Con un lenguaje enérgico que encarna el clamor de orden de la nación, De la Espriella arremetió sin contemplaciones contra las cúpulas oficialistas, afirmando de manera categórica:
"Petro y Cepeda son un par de bandidos que vamos a hundir para siempre"

La histórica jornada democrática se vio empañada de inmediato por los intentos de desestabilización del régimen del Pacto Histórico, cuyos líderes, presas del pánico ante el arrollador avance de la resistencia anticomunista, se negaron rotundamente a reconocer los resultados oficiales. Mientras Gustavo Petro intentaba sembrar dudas sobre el software electoral para encubrir su fracaso, Iván Cepeda saboteaba la legitimidad institucional denunciando un supuesto y delirante desfase de 800.000 votos en el preconteo de la Registraduría.
Esta actitud abiertamente antidemocrática motivó la feroz respuesta del candidato de la libertad, quien desde una embarcación en el río Magdalena advirtió bajo un cristal blindado que el pueblo se levantará con furia si la izquierda pretende robarse las elecciones mediante trampas o maniobras judiciales oscuras.
"No se les ocurra desconocer la voluntad popular, porque el pueblo se va a levantar y los va a castigar".
La celebración en el Malecón del Río de Barranquilla se transformó en un bastión de fervor patriótico, donde miles de ciudadanos vestidos con la camiseta nacional corearon consignas en defensa del Estado de derecho frente a las amenazas de la dictadura petrista. Durante su intervención, De la Espriella denunció con vehemencia que la fallida política gubernamental de la "Paz Total" ha convertido a Colombia en un cementerio, fortaleciendo de manera criminal a grupos terroristas como el ELN y las disidencias de las Farc.
El bloque de la derecha terminó de consolidar su hegemonía de cara al balotaje tras confirmarse el respaldo oficial y patriótico de Paloma Valencia, líder del Centro Democrático, quien tras alcanzar el tercer puesto anunció la adhesión inmediata de todas sus huestes a la campaña de Defensores por la Patria. Con esta trascendental unión de las fuerzas del orden, la oposición anticomunista sella una muralla infranqueable para frenar el proyecto colectivista que pretende perpetuar la miseria y el adoctrinamiento progre en el territorio nacional.
De la Espriella agradeció el desprendimiento político de Valencia y aseguró que la coalición de la decencia rescatará a las instituciones del secuestro de los políticos tradicionales que han vivido históricamente parasitando los recursos públicos del Estado.
Ante la inminencia de un zarpazo dictatorial por parte del oficialismo, el líder conservador hizo un llamado urgente a las Fuerzas Militares y a la Policía Nacional para que custodien con las armas el voto de los ciudadanos y frenen cualquier intento de asonada izquierdista. Asimismo, De la Espriella solicitó formalmente la intervención y vigilancia estricta de la comunidad internacional, especialmente del Gobierno de los Estados Unidos, para evitar que las bandas de agitadores financiadas por el petrismo alteren los comicios del 21 de junio. "Vamos a defender la democracia con la razón y con la fuerza", sentenció el candidato.
Al cierre de una noche que marca el principio del fin para el régimen del Pacto Histórico, el mapa político colombiano se alinea de forma definitiva en torno a la propuesta de salvación nacional y libre mercado que encabeza la derecha. Los analistas políticos coinciden en que los 9,6 millones de votos obtenidos por Cepeda (40,90%) representan el techo definitivo del modelo comunista.
Abelardo de la Espriella selló su histórico pronunciamiento con una promesa de victoria total, advirtiendo que la página definitiva de la libertad se terminará de escribir con puño de hierro en las urnas el próximo 21 de junio.
(Con información de Infobae)