Uber y Waymo decidieron finalizar su alianza estratégica de movilidad autónoma en Phoenix tras casi tres años de un riguroso piloto experimental. La colaboración funcionó desde sus inicios como un laboratorio tecnológico clave, permitiendo a la filial de Alphabet ofrecer sus vehículos sin conductor dentro de las plataformas de transporte y reparto de Uber. Según confirmó un portavoz oficial de Waymo, los autos asignados a este programa ya fueron reincorporados por completo a su operación directa en la ciudad y ahora solo pueden ser solicitados por los usuarios a través de su ecosistema nativo.
La drástica decisión de terminar el acuerdo comercial en este mercado responde a que el programa estaba intencionadamente acotado desde su origen, contando con poco más de una docena de unidades dedicadas exclusivamente a este propósito. Ambas compañías calificaron la experiencia en Arizona como altamente productiva tras registrar cientos de miles de viajes seguros que sirvieron para evaluar la respuesta de los pasajeros. No obstante, los robotaxis de Waymo continuarán funcionando con normalidad dentro de la red de Uber en otras metrópolis importantes como Austin y Atlanta, donde la cooperación sigue vigente.

Con la conclusión de esta prueba piloto, el panorama del transporte autónomo adopta un modelo mucho más competitivo y enfocado en la rentabilidad de la propiedad privada. Waymo ha experimentado un crecimiento maduro en el sector, incrementando notablemente su flota hasta alcanzar cerca de 4.000 vehículos autónomos en circulación. Actualmente, la firma tecnológica tiene presencia activa en 11 áreas metropolitanas de Estados Unidos, logrando superar la marca de los 500.000 viajes semanales y manteniendo integraciones logísticas paralelas con DoorDash y el sistema de transporte público local.
Los planes de expansión de Waymo para este año apuntan a consolidar un despliegue masivo en cerca de 20 nuevas ciudades del territorio estadounidense. Para liderar este crecimiento, la filial de Google ha comenzado a desplegar de forma progresiva su nuevo modelo de robotaxi, una furgoneta de última generación fabricada por Zeekr y denominada comercialmente como furgoneta Zeekr "Ojai".
Por su parte, la multinacional Uber informó que ya se encuentra ultimando los detalles logísticos para lanzar una nueva alianza de vehículos autónomos en el mercado de Phoenix. Aunque la firma tecnológica ha preferido mantener bajo estricto secreto el nombre de su nuevo socio empresarial, la estrategia se orienta a diversificar su red global mediante acuerdos con múltiples operadores. Esta política corporativa le permite expandir su cobertura geográfica y mantener el liderazgo de su aplicación sin desarrollar la costosa tecnología de conducción autónoma desde cero.
La experiencia acumulada en Arizona resultó fundamental para que Uber pudiera estructurar de manera eficiente sus operaciones en Austin y Atlanta, donde ya cuenta con cientos de unidades de Waymo operando de forma exclusiva. El mercado de Phoenix fue el único escenario donde la filial de Alphabet operó bajo un modelo dual, compitiendo de forma directa contra sí misma al ofrecer servicios en ambas plataformas. Al simplificar su estructura en la ciudad, las empresas demuestran que el mercado de robotaxis ha entrado en una fase comercial madura donde se prioriza la exclusividad de los servicios.
La finalización de este histórico acuerdo no representa un retroceso para la industria del transporte sin conductor, sino el inicio de una fuerte pugna por el control del mercado autónomo urbano. Mientras Waymo se enfoca en expandir y afianzar su propio ecosistema cerrado de movilidad, Uber acelera la firma de convenios con decenas de desarrolladores independientes para mantener el control de la demanda de pasajeros. Los usuarios de Phoenix continuarán accediendo a los avanzados servicios de automatización, pero bajo reglas de juego corporativas completamente rediseñadas para la libre competencia.
(Con información de Infobae)