El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, envió una urgente y formal carta al Presidente Donald Trump y al Congreso estadounidensepara reclamar de forma perentoria una aceleración drástica en el suministro de misiles antibalísticos de última generación. La existencia del documento, revelada originalmente por el periódico Kyiv Independent y ratificada por el asesor de comunicación de la presidencia ucraniana, Dmitró Litvin, expone el crítico déficit que padece la nación ante el recrudecimiento de la ofensiva aérea del régimen ruso.
La misiva hace referencia explícita a las falencias del programa PURL (Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania), un mecanismo de la OTAN diseñado para que Kiev compre hardware militar norteamericano con fondos de Europa y Canadá, ideado luego de que la administración Trump suspendiera la entrega gratuita de material bélico al inicio de su mandato. El mandatario ucraniano subrayó que su país depende “casi exclusivamente” de los Estados Unidos para abastecer las baterías Patriot desarrolladas por Lockheed Martin, cuyos interceptores PAC-3 tienen un valor unitario de 3,7 millones de dólares.

"Pido su ayuda para proteger el espacio aéreo ucraniano", reza el texto
La desesperada petición ocurre en un momento de altísima tensión internacional debido a que el Pentágono evaluó desviar unos 750 millones de dólares de los fondos europeos del PURL para reponer sus propios arsenales estratégicos. Esta retención de suministros responde a las exigencias operativas de la Operación Furia Épica, el conflicto bélico iniciado por Washington e Israel contra el estado terrorista de Irán el pasado 28 de febrero, una campaña que consumió la mitad del inventario norteamericano de interceptores Patriot en pocos días.
La amenaza sobre la capital ucraniana escaló a niveles sin precedentes tras el reciente anuncio del Ministerio de Exteriores de Rusia, que anticipó el inicio de bombardeos “sistemáticos” contra puestos de mando y centros de toma de decisiones en Kiev. La advertencia del Kremlin se produjo inmediatamente después de perpetrar uno de los ataques más brutales de la guerra, lanzando más de 600 drones y cerca de 90 misiles sofisticados, incluido el hipersónico Oreshnik, el cual supera diez veces la velocidad del sonido y dejó un trágico saldo de muertes y destrucción.
Frente a la parálisis burocrática y la evidente dependencia estructural respecto de Washington, Zelensky se encuentra impulsando en paralelo una iniciativa con sus socios de la Unión Europea para desarrollar y fabricar misiles interceptores en territorio continental. Este proyecto estratégico busca dotar a las fuerzas democráticas de autonomía frente a los vaivenes políticos de la Casa Blanca y las urgencias militares que surgen en otros teatros de operaciones mundiales, como el Medio Oriente.
(Con información de Infobae)