La Policía Nacional concretó en la localidad de Dénia la detención de un ciudadano de 36 años y origen marroquí, acusado de violar a una menor de edad con trastorno del espectro autista en el interior de los aseos de un restaurante. El suceso se encuentra bajo estricta instrucción judicial tras la denuncia formal de la familia.
Ante la gravedad del suceso y los detalles reflejados en el expediente policial, Santiago Abascal utilizó sus canales oficiales para manifestar su indignación y exigir un endurecimiento radical de las penas frente a este tipo de delitos. El dirigente de Vox no limitó sus críticas al presunto autor material del crimen, sino que extendió la responsabilidad política hacia los estamentos gubernamentales que facilitan el flujo migratorio irregular, vinculando de forma directa la falta de controles fronterizos con el deterioro de la seguridad ciudadana y la vulnerabilidad de las mujeres y menores en el territorio nacional.

“Todo lo que digamos se queda corto. Todo castigo se quedaría corto. Para este monstruo y para los que lo trajeron”, sentenció Abascal.
Los hechos bajo investigación penal se registraron la tarde del pasado 1 de mayo en una pizzería kebab de la citada localidad de la Marina Alta. Según consta en las diligencias desarrolladas por los investigadores, el sospechoso se aproximó a la familia de la víctima simulando ser un ciudadano de nacionalidad belga residente en Dénia desde hacía una década. Mediante este engaño, el hombre logró ganarse la confianza de los progenitores e incluso intercambió números telefónicos. Momentos después, aprovechando que la menor se dirigió sola al aseo del establecimiento, el investigado la interceptó y se abalanzó sobre ella.
De acuerdo con el desgarrador relato de la víctima, el agresor la bloqueó físicamente impidiendo que sus intentos de rechazo verbal surtieran efecto, procediendo a realizar tocamientos y a consumar una penetración anal. Tras el asalto, la joven no comunicó el hecho de inmediato a sus padres debido al estado de shock y pánico que experimentaba, alegando inicialmente que se sentía indispuesta y que había estado vomitando.
Sin embargo, una vez que la familia regresó a su domicilio habitual en otro municipio de la comarca, la menor relató la violación, lo que motivó el traslado inmediato a un cuartel de la Guardia Civil y la activación del protocolo sanitario y forense en el Hospital de Dénia.
La posterior investigación, asumida por la Policía Nacional, permitió la plena identificación del sospechoso mediante reconocimientos fotográficos efectuados por la víctima y sus allegados. Las pesquisas técnicas revelaron un agravante adicional: tras la agresión, el detenido continuó enviando mensajes de texto al móvil de la menor instándola a mantener nuevos encuentros sexuales en su vivienda particular.
Asimismo, durante el volcado pericial del teléfono celular del arrestado, los agentes de la Policía Judicial localizaron en la papelera del dispositivo dos fotografías que el propio imputado se había tomado junto a la menor en el interior del baño durante la comisión del delito.
(Con información de La Gaceta de la Iberosfera)