Al menos cuatro personas murieron y otras 88 resultaron heridas tras la colisión de dos trenes en Egipto. El accidente ferroviario ocurrió en la localidad de Al Ayyat, dentro de la provincia de Guiza, provocando el descarrilamiento de varios vagones de pasajeros durante la mañana de este domingo.
De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por la Autoridad Ferroviaria de Egipto, la colisión se produjo cuando un convoy que cubría la ruta entre Guiza y Fayum impactó por la parte trasera a otro tren de larga distancia que viajaba desde El Cairo hacia la ciudad sureña de Asuán.
El fuerte impacto destruyó la estructura posterior del tren delantero y arrojó múltiples vagones fuera de las vías principales, bloqueando por completo el tránsito en ese corredor estratégico. Las unidades de rescate y los equipos médicos de la gobernación de Guiza debieron desplegarse masivamente para atender a decenas de ciudadanos atrapados entre los restos metálicos.
El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, reaccionó ante la emergencia nacional manifestando que seguía la evolución de las labores de rescate con profunda preocupación. El jefe de Estado instruyó a los organismos judiciales e inspectores del gobierno a iniciar una investigación sumaria y rigurosa para exigir responsabilidades penales directas a cualquier funcionario o técnico que haya incurrido en negligencia.
En la zona del desastre, los equipos de emergencia del ejército y los cuerpos de socorro debieron emplear grúas de gran tonelaje y maquinaria pesada para remover los vagones retorcidos y descartar la presencia de más víctimas mortales bajo los escombros.
La autoridad ferroviaria anunció que los trabajos de despeje se mantendrán de forma ininterrumpida para restablecer el paso y preservar las pruebas periciales que permitan a la fiscalía determinar los fallos técnicos o de señalización que originaron la tragedia. La pronta respuesta estatal busca llevar tranquilidad a las familias afectadas en medio de la conmoción nacional.
(Con información de El Mundo)