La empresa de investigación en inteligencia artificial Anthropic ha acordado pagar un elevado cupón del 10% a la firma Blackstone para acceder a 9.000 millones de dólares en deuda de alto riesgo. Este capital forma parte de un megapaquete de financiamiento estructurado por 60.000 millones de dólares denominado Project North Star, destinado a respaldar la compra y alquiler de capacidad de cómputo avanzada para mantener su competitividad frente a otros gigantes del sector.
Los fondos se destinarán a financiar la adquisición de aproximadamente 1,5 gigavatios en procesadores TPU, chips especializados que Google diseña conjuntamente con Broadcom para entrenar y ejecutar modelos masivos de IA. Mediante un vehículo de propósito específico, el hardware será arrendado a Anthropic durante cinco años, utilizando los pagos del alquiler como respaldo directo para el cumplimiento de la deuda asumida.
Elevado costo de capital y presión en la carrera tecnológica
La tasa del 10% ofrecida a Blackstone supera con creces las condiciones obtenidas en operaciones anteriores, como la ronda de 35.000 millones cerrada en junio a una tasa del 8,5%. Este incremento refleja el encarecimiento del crédito privado en el sector tecnológico y los riesgos asociados a la rápida obsolescencia de los procesadores, así como la exigente calificación crediticia de Anthropic, situada un escalón por debajo del grado de inversión.
Asimismo, la escala del endeudamiento evidencia la fuerte presión financiera de la industria, dado que Anthropic reveló en su prospecto de salida a bolsa compromisos por 125.200 millones de dólares en alquiler de procesadores durante el quinquenio. La inyección de Blackstone cubre únicamente una fracción de dicha necesidad patrimonial, sugiriendo que la firma requerirá acudir nuevamente a los mercados de capitales para sostener su infraestructura.
Apuesta estratégica de los fondos privados por la infraestructura de IA
Para la gestora Blackstone, que administra 1,4 billones de dólares en activos, la operación consolida su profunda incursión en el ecosistema de la inteligencia artificial, donde ya destina cerca del 7% de sus recursos. Los ejecutivos del fondo destacan que la enorme magnitud de capital requerida supera la capacidad del mercado público tradicional, exigiendo estructuras de financiamiento privado respaldadas por activos físicos y contratos a largo plazo.
Esta alianza estratégica refuerza la iniciativa privada y la innovación tecnológica en un entorno altamente competitivo. La capacidad de atraer financiamiento institucional demuestra la confianza de los mercados en el retorno económico de la infraestructura digital, posicionando a los fondos de inversión como actores clave para el crecimiento sostenido y el desarrollo de tecnologías de vanguardia en la economía global.
(Con información de Financial Times e Infobae)