Argentina se sumó este domingo a una iniciativa internacional encabezada por Estados Unidos que promueve un marco de cooperación científica basado en el uso de la superinteligencia artificial. El país integra la nómina de 17 naciones que respaldaron la llamada Visión de Kioto para una “Edad de Oro de la Ciencia”, presentada durante la 23.ª Reunión Anual del Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad (STS) en Japón.
El documento multilateral, promovido por Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, plantea fortalecer las instituciones mediante nuevos mecanismos de financiamiento, aprovechar la superinteligencia y fomentar el talento. Además de Estados Unidos y Argentina, la declaración fue respaldada por países como Alemania, Chile, Japón, Reino Unido, Italia, Polonia, Singapur y Emiratos Árabes Unidos.
El compromiso internacional busca que los gobiernos faciliten a los investigadores el acceso a herramientas informáticas, datos científicos e infraestructura de computación. Esta iniciativa multilateral se alinea con el informe presentado a Donald Trump en julio de 2026, titulado “Ciencia: Una nueva era dorada”, el cual estableció nuevas directrices sobre el financiamiento y la medición de la investigación en territorio estadounidense.
La adhesión de Argentina se enmarca en la estrategia del Gobierno de Javier Milei para posicionar al país como destino de inversiones tecnológicas. El plan oficial combina la ausencia de regulaciones preventivas, una baja carga tributaria y la oferta de energía e infraestructura para la instalación de centros de datos, diferenciándose de los marcos regulatorios más estrictos impulsados en Europa.
Durante una reciente misión oficial en París, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, promovió al país ante empresarios continentales destacando la responsabilidad limitada y los impuestos bajos para el desarrollo de la inteligencia artificial. Asimismo, las autoridades nacionales han presentado el potencial energético de Vaca Muerta y la disponibilidad de superficie en la Patagonia como incentivos para radicar proyectos de almacenamiento y cómputo.
La participación en la cumbre de Kioto ratifica la orientación de la política exterior argentina hacia la integración en redes globales de innovación tecnológica. El esquema propuesto busca vincular el uso de la inteligencia artificial con el incremento de la productividad, la capacitación laboral y la atracción de capitales internacionales para el sector de la economía del conocimiento.
(Con información de Infobae)