Chevron ha anunciado que el petróleo venezolano está en camino de representar el 15% de su capacidad total de refinado en los Estados Unidos. Según confirmó Ross Allen, portavoz de la empresa, el volumen procesado se ha disparado desde que las fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro a principios de 2026, lo que permitió una flexibilización inmediata de las sanciones. Este incremento responde a la estrategia de la administración de Donald Trump para estabilizar el suministro energético y reducir los costos operativos de las refinerías del Golfo de México.
Actualmente, la planta de Pascagoula (Misisipi) encabeza esta reactivación procesando cerca de 100.000 barriles diarios, el doble de su capacidad previa a la transición política. Sin embargo, los planes de Chevron no se detienen en el sur; la compañía confía en habilitar "pronto" su refinería de El Segundo, en California, para recibir otros 50.000 barriles adicionales. Este despliegue técnico es el resultado de la posición de ventaja que mantuvo la petrolera al ser la única estadounidense que permaneció en territorio venezolano durante la crisis, mientras competidoras como Exxon Mobil apenas inician su retorno.

El panorama en Venezuela ha cambiado desde la caída del dictador chavista. En marzo de 2026, la producción del país alcanzó el hito de 1 millón de barriles diarios, una cifra impulsada en un 25% por las empresas mixtas operadas por Chevron. Este aumento ha permitido que otras firmas, como Valero, adquieran cargamentos masivos a través de licencias del Tesoro, sumando más de 6.5 millones de barriles solo en el último mes para abastecer el mercado interno estadounidense.
La urgencia por normalizar el flujo de crudo tiene un trasfondo electoral y económico crítico: los precios de la gasolina en Estados Unidos ya superan los 4 dólares por galón. Funcionarios de alto nivel, como el secretario del Interior Doug Burgum, quien visitó Caracas en marzo para coordinar acuerdos mineros y energéticos, han señalado que la llegada masiva del hidrocarburo venezolano es la pieza clave para frenar la inflación en los surtidores. Para la administración Trump, la " Doctrina Donroe" no solo es política, sino una herramienta de alivio económico directo para el ciudadano estadounidense.A su vez, el consejero delegado de Chevron, Mike Wirth, proyecta un aumento del 50% en la producción propia dentro de Venezuela en los próximos 18 a 24 meses.