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Condenan en Suecia a más de cuatro años de cárcel a un hombre por prostituir a su esposa con decenas de clientes

El Tribunal de Distrito de Ångermanland dictó sentencia contra Tomas Runsten por proxenetismo agravado tras registrarse miles de grabaciones en su vivienda; otras 28 personas resultaron condenadas por la compra de servicios sexuales

Condenan en Suecia a más de cuatro años de cárcel a un hombre por prostituir a su esposa con decenas de clientes
Agentes de Policía en Estocolmo, Suecia (EFE)

El Tribunal de Distrito de Ångermanland, ubicado en el norte del país, condenó este martes 16 de junio a una pena de 4 años y 5 meses de prisión a Tomas Runsten, un sexagenario de 61 años de edad, tras hallarlo culpable de comercializar los servicios sexuales de su propia esposa durante un período continuo de tres años. 

De acuerdo con las constancias de la sentencia criminal, Runsten incitaba, influía y manipulaba a su pareja para que practicara actos sexuales con una cantidad estimada de entre 250 y 276 hombres desde el año 2023. Para gestionar de forma técnica el negocio ilícito, el acusado instaló un complejo entramado de 11 cámaras de seguridad ocultas en diversos puntos de la residencia familiar. Mediante estos dispositivos tecnológicos, el procesado llegó a registrar e ilegalmente almacenar 19.635 archivos de video, elementos que sirvieron como evidencia central para que el estamento persecutorio desarmara la red de explotación.

El dictamen judicial emitido por el magistrado Johan Ahlberg determinó que fue el esposo de la víctima quien tomó de forma directa la iniciativa delictiva y administró la totalidad de la infraestructura financiera y operativa de la actividad. Además de la tipificación principal de proxenetismo agravado, Runsten (quien permanecía bajo arresto preventivo desde octubre tras la denuncia de su cónyuge en medio de los trámites de divorcio) fue hallado responsable de un cargo por intento de violación, seis casos de maltrato físico y seis de amenazas agravadas. En consecuencia, los jueces fijaron una indemnización civil obligatoria en favor de la afectada por un monto de 200.000 coronas suecas, suma equivalente a unos 18.370 euros.

Junto al principal instigador, otras 28 personas resultaron condenadas por el delito de compra de servicios sexuales, una práctica estrictamente penalizada bajo la legislación sueca vigente. El dictamen detalla que, si bien la investigación preliminar identificó originalmente a un grupo aproximado de 120 sospechosos involucrados en las citas concertadas por el marido, la mayoría de ellos esquivó la acusación formal debido a los plazos legales de prescripción del delito, fijados en dos años en la nación escandinava. Dos de los clientes procesados recibieron penas de prisión efectiva por la gravedad de sus conductas.

Durante el desarrollo de las audiencias, el imputado negó los cargos de coerción, afirmando falsamente ante el juzgado que su rol se limitaba a una labor administrativa destinada a cumplir los supuestos deseos de su esposa de ejercer como una prostituta de lujo. No obstante, el tribunal desestimó sus alegatos y valoró negativamente los peligrosos antecedentes delictivos de Runsten, quien estuvo vinculado formalmente en el pasado con la violenta banda internacional de moteros "Ángeles del Infierno" y arrastra condenas previas por maltrato y coerción por las que ya cumplió reclusión carcelaria. 

El juzgado sueco absolvió al sexagenario de ocho cargos adicionales por violación debido a tecnicismos probatorios. El juez Ahlberg argumentó en el fallo que en siete de las acusaciones no se pudo verificar con certeza absoluta la total involuntariedad de la víctima en base al cruce de los textos y chats analizados, sumado a que la mujer no logró declarar formalmente sobre los eventos puntuales debido al trauma padecido.


(Con información de EFE, El País y El Diario)

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