El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, dispuso el despliegue de 4.000 efectivos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas en Quito. El operativo, denominado Plan de Protección de Quito, distribuirá a las fuerzas en partes iguales para resguardar la capital. La Policía atenderá áreas de alta afluencia como el metro, transporte y centros comerciales, mientras que los militares se enfocarán en los puntos más críticos.
La vigilancia especial se concentrará en las franjas de mayor movilidad diaria de la ciudadanía. Para optimizar la capacidad operativa, el contingente dispondrá de 100 vehículos y motocicletas, además de 20 drones. El Gobierno reforzará los controles en los accesos a la ciudad, la avenida Simón Bolívar y el centro histórico.
Ante el incremento de hechos delictivos, Noboa advirtió que cada ataque contra el Estado tendrá una respuesta más fuerte. El mandatario destacó el inicio de una nueva etapa operativa para resguardar el orden público en la capital. El anuncio busca enviar una señal contundente frente a las estructuras criminales que intentan intimidar a la población.

La implementación del plan responde al reciente deterioro de los índices de seguridad registrados en la ciudad. El pasado 29 de julio, las autoridades hallaron un cuerpo decapitado en un puente sobre la avenida Simón Bolívar. Este tipo de hechos violentos se concentraba anteriormente de manera exclusiva en municipios costeros como Durán y Guayaquil.
A la escalada violenta se sumaron los reclamos de tres universidades locales por el aumento de asaltos y robos en sus inmediaciones. Días atrás, las instituciones educativas exigieron la intervención prioritaria del Estado para proteger a los estudiantes. El Gobierno respondió inicialmente con controles en planteles de ocho provincias antes de oficializar el plan capitalino.
La provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, se mantiene bajo estado de excepción desde junio junto a otras nueve jurisdicciones. La medida forma parte de la estrategia sostenida por el Ejecutivo para enfrentar a las bandas delictivas. Desde inicios de 2024, el mandatario decretó el "conflicto armado interno" para facultar la acción militar.
Durante su intervención, el presidente recordó operativos pasados donde las fuerzas estatales contuvieron el caos en la capital. Noboa reiteró el compromiso de defender la ciudad frente a los grupos criminales. Las autoridades mantendrán el monitoreo continuo de los patrullajes y puestos de control.
(Con información de EP y EFE)