El Gobierno electo encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella dio el primer paso para la estructuración del denominado Plan Tenderos. Esta iniciativa nacional, desarrollada en alianza con la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), busca respaldar a pequeños comercios, panaderías y tiendas de barrio en todo el territorio colombiano mediante herramientas enfocadas en la productividad, la competitividad y la inclusión tecnológica.
🇨🇴‼️ | Mauricio Gómez Amín, Ministro designado de Comercio, Industria y Turismo por el Presidente Electo Abelardo de la Espriella, anunció el inicio de la construcción del “Plan Tenderos” junto al gremio Fenalco. La iniciativa busca beneficiar a más de medio millón de pequeños… pic.twitter.com/CON02j8LmF
— UHN Plus (@UHN_Plus) August 4, 2026
Las bases de la estrategia fueron definidas tras un encuentro de trabajo entre el ministro de Comercio, Industria y Turismo designado, Mauricio Gómez Amín, y el presidente ejecutivo de Fenalco, Jaime Alberto Cabal. De acuerdo con las proyecciones gubernamentales, el programa aspira a beneficiar a más de 500.000 establecimientos del canal tradicional, ofreciéndoles facilidades para la incorporación de sistemas de gestión, innovación digital, esquemas de financiamiento y medidas integrales de protección que contrarresten la inseguridad comercial en las regiones.
El despliegue de esta agenda concertada responde a la necesidad de revertir el complejo panorama económico que afrontan los pequeños comerciantes. Informes técnicos presentados por Fenaltiendas señalan que más del 47% de los tenderos registró una contracción sustancial en sus márgenes de rentabilidad, mientras que un porcentaje superior al 50% reportó una menor capacidad de compra en sus clientes habituales, lo que ha generado una migración paulatina hacia productos sustitutos y marcas de bajo costo.

Además de la caída en las ventas, la estructura de costos representa un obstáculo severo para la sostenibilidad de estos comercios. Los análisis sectoriales revelan que más del 60% de los tenderos destina por encima del 10% de sus ingresos mensuales exclusivamente al pago de arriendo y servicios públicos. A esta presión financiera se le suman las restricciones impuestas por los proveedores de insumos (con mayores exigencias de pago de contado) y el incremento de la inseguridad, que ha obligado al 64% de los comerciantes a recortar horarios o instalar rejas y cámaras de vigilancia.
En materia de innovación tecnológica, los datos evidencian la urgencia de acelerar la modernización del canal tradicional. Un 85,45% de las tiendas de barrio en Colombia carece de sistemas digitales de punto de venta (POS), lo que limita el control preciso de sus inventarios, mientras que casi un 50% aún no utiliza WhatsApp ni plataformas digitales como canales de atención comercial o venta a domicilio.
Ante este panorama Cabal enfatizó que la revitalización del comercio de barrio requiere intervenciones integrales que alivien la presión sobre los costos, faciliten el acceso al crédito formal y promuevan la adopción de herramientas digitales. La administración entrante ratificó que el Plan Tenderos formará parte central de la política de desarrollo económico de los próximos cuatro años, articulando esfuerzos con el sector productivo para dinamizar la economía de las comunidades.
(Con información de Infobae y El Informador)