Las fuerzas de seguridad e inteligencia del Reino de Marruecos lograron la captura de cuatro presuntos terroristas leales a la organización criminal Estado Islámico (EI o Daesh) en el transcurso de las últimas semanas. El hito más reciente tuvo lugar el pasado sábado en la localidad norteña de M’diq, un punto geográficamente estratégico situado a escasos kilómetros de la ciudad autónoma española de Ceuta. La interceptación de este sospechoso desactivó una potencial amenaza transfronteriza que mantenía en alerta a los servicios de monitorización del país.
La intervención de las fuerzas de seguridad fue ejecutada de manera directa por la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), el órgano marroquí especializado en la lucha antiterrorista. La institución confirmó que el último detenido, un ciudadano de 31 años enteramente impregnado por la doctrina radical de Daesh, participaba de forma efectiva en la planificación, acopio técnico y preparación de un plan terrorista de gran envergadura.
Las pesquisas preliminares, sustentadas por un seguimiento de control electrónico y de campo por parte de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), desvelaron que el sospechoso operaba bajo el esquema operativo de la denominada “yihad en solitario”. Con el fin de llevar a cabo sus fines delictivos de manera autónoma, el sujeto había logrado adquirir conocimientos avanzados y pericia en la confección artesanal de sustancias explosivas. Aún las autoridades de la BCIJ no han precisado todavía el listado exacto de los objetivos civiles o militares que estaban en el punto de mira de la red.

Tras su captura en M’diq, el procesado fue puesto bajo custodia policial y a total disposición de las autoridades judiciales correspondientes. El proceso se encuentra actualmente coordinado y supervisado por la fiscalía competente encargada de los delitos de terrorismo. El objetivo primordial de estas diligencias es esclarecer la totalidad de las actividades extremistas que se le atribuyen al detenido, determinar el alcance geográfico de sus proyecciones delictivas y destapar probables ramificaciones, conexiones financieras o vínculos logísticos con redes criminales tanto a nivel nacional como internacional.
Este último triunfo policial corona una serie de intervenciones preventivas desarrolladas a lo largo del último mes por los estamentos de seguridad del Reino. El pasado 15 de mayo, la BCIJ golpeó las células duras de la organización yihadista al arrestar a dos jóvenes de 19 años de edad en la ciudad oriental de Midelt. De forma simultánea, los agentes capturaron a un tercer sospechoso en la localidad de Douar Oubaa, un asentamiento cercano a Youssoufia en el flanco oeste de la geografía marroquí. De acuerdo con los informes oficiales facilitados, estos tres individuos preparaban atentados considerados de naturaleza inminente por el Gobierno.
Apenas dos días antes de que se concretaran aquellos arrestos en el este y el oeste, las unidades de intervención antiterrorista detuvieron a otro extremista de 22 años en la localidad portuaria de Dajla, situada en el extremo sur del Sáhara Occidental. Al igual que en las operaciones posteriores, los servicios de seguridad comprobaron que este joven radical planificaba de manera meticulosa una serie de ataques físicos contra ciudadanos particulares y acciones directas orientadas a subvertir el orden público.
(Con información de La Gaceta de la Iberosfera y Agencia MAP)