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Donald Trump abre las puertas de la Casa Blanca al nuevo primer ministro de Irak

El mandatario estadounidense dio una cálida bienvenida en el Despacho Oval a Ali al-Zaidi, destacando la "tremenda química" entre ambos como líderes de perfil empresarial

Donald Trump abre las puertas de la Casa Blanca al nuevo primer ministro de Irak
El presidente Donald Trump se reúne con el primer ministro iraquí Ali al-Zaidi en el Despacho Oval de La Casa Blanca (AP/Julia Demaree Nikhinson)

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dispensó este martes una efusiva bienvenida en la Casa Blanca al nuevo primer ministro de Irak, Ali al-Zaidi, en un encuentro diseñado para redefinir las alianzas en Oriente Medio. Sentados lado a lado en el Despacho Oval, Trump no escatimó en elogios hacia el mandatario visitante, destacando la "tremenda química" surgida de inmediato entre ambos.

La cumbre bilateral en Washington cobró un peso simbólico al consolidarse como el primer viaje oficial de al-Zaidi fuera de las fronteras iraquíes tras asumir el cargo en abril. Su llegada a la Casa Blanca marca el desenlace de una intensa campaña de presión diplomática por parte de Trump, quien intervino en el proceso de selección advirtiendo con suspender el apoyo financiero y de seguridad a Bagdad si regresaba al poder el controvertido ex primer ministro Nouri al-Maliki, una figura estrechamente vinculada a los intereses de Teherán.

Durante las deliberaciones en el Despacho Oval, las delegaciones de ambos países escenificaron un cambio de rumbo en sus relaciones, acordando transitar de una alianza predominantemente militarista a una profunda "asociación económica". Como prueba de esta nueva era, Trump y al-Zaidi confirmaron que el contingente militar de menos de 2.000 soldados estadounidenses que aún permanece en Irak se retirará por completo antes del próximo 30 de septiembre. De manera recíproca, al-Zaidi prometió ante el mandatario norteamericano que el Gobierno iraquí desarmará por completo a las facciones y milicias paramilitares no estatales para esa misma fecha límite.

Foto AP/Alex Brandon.
"Recuerden mis palabras, sabía lo que hacía. Este hombre será un gran líder en Oriente Medio, más allá de Irak. Su influencia se extenderá por toda la región", manifestó Trump.

A pesar del optimismo y la sintonía exhibida frente a la prensa, el presidente Trump no ha confirmado la firma de ningún acuerdo definitivo. La cautela de la Casa Blanca contrasta con la inminencia de un proyecto masivo que ya se gestiona en Bagdad. Según informaron funcionarios iraquíes bajo condición de anonimato, se espera que este viernes se concrete la firma de un acuerdo preliminar clave entre el gobierno de Irak, las firmas estadounidenses Chevron y TI Capital, y la constructora catarí UCC.

Este acuerdo, gestionado a través de la estatal Basra Oil Company, consiste en un memorando de entendimiento (Heads of Agreement) y un pacto de confidencialidad para realizar los estudios técnicos y de viabilidad de un megaproyecto de infraestructura. El plan contempla la construcción de un oleoducto estratégico que conectaría los yacimientos de Basora, en el sur de Irak, con la localidad de Haditha en el oeste. Desde ese punto de distribución, se evaluarían dos ramales de exportación: uno hacia el puerto turco de Ceyhan y otro hacia el puerto sirio de Baniyas, con una capacidad proyectada para transportar cerca de dos millones de barriles de petróleo al día.

AP/Julia Demaree Nikhinson.

Fuentes oficiales de Bagdad aclararon que, si bien el avance de estas conversaciones es real, los documentos que se firmarán corresponden a estudios de factibilidad y no generan por el momento obligaciones financieras o contractuales definitivas para el Ministerio de Petróleo iraquí. Esto explica por qué la administración Trump ha evitado anunciar el proyecto como un hecho consumado en la Casa Blanca.

La urgencia detrás de este corredor energético alternativo responde directamente a la parálisis en el tránsito de crudo a través del Estrecho de Ormuz, provocada por el conflicto armado de Estados Unidos e Israel contra Irán. Ante la constante amenaza de ataques en la vital ruta marítima del Golfo Pérsico, tanto Washington como Bagdad buscan diversificar urgentemente las vías de exportación del petróleo iraquí por vía terrestre hacia el Mediterráneo.


(Con información de Associated Press)

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