El Ejército ecuatoriano informó este martes sobre la captura de siete individuos presuntamente vinculados al Frente Oliver Sinisterra, una organización armada irregular compuesta por disidentes de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Reservarias de Colombia (FARC). La exitosa intervención militar se ejecutó en el cantón Eloy Alfaro, perteneciente a la provincia costera de Esmeraldas, una zona estratégica limítrofe con Colombia.
El despliegue de las unidades de infantería permitió neutralizar de forma temprana a las células insurgentes y asegurar arsenal bélico que pretendía ser utilizado para desestabilizar la frontera norte. Durante el registro técnico del terreno, se decomisaron dos fusiles de asalto, tres escopetas, abundante munición de diversos calibres, indumentaria y equipo táctico militar, además de múltiples insumos logísticos empleados para asegurar la permanencia prolongada de las redes terroristas en la espesura del terreno. Los siete sospechosos arrestados quedaron a disposición de los tribunales correspondientes bajo estrictas medidas de seguridad.
El éxito de esta misión terrestre se produjo estratégicamente solo un día después de que la provincia de Esmeraldas sirviera de sede para unas intensas jornadas de entrenamiento y ejercicios fluviales combinados entre los ejércitos de Ecuador y los Estados Unidos. Estos adiestramientos de primer nivel fueron diseñados específicamente para robustecer de forma inmediata las capacidades de respuesta táctica e interoperabilidad de las Fuerzas Armadas locales frente a las complejas amenazas del narcotráfico y la insurgencia fronteriza.

De acuerdo con los reportes oficiales emitidos por el Ministerio de Defensa ecuatoriano, las maniobras de preparación contaron con la participación directa del personal de élite del Batallón de Infantería de Marina N.° 11 San Lorenzo, quienes trabajaron codo a codo con el prestigioso equipo norteamericano Special Boat Team 22 (SBT-22) de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Las delegaciones binacionales ejecutaron misiones complejas de reconocimiento de ríos, navegación táctica nocturna y procedimientos de contención armada ante escenarios de alto riesgo.
El apoyo militar y de inteligencia provisto por la administración estadounidense se ha transformado en el pilar fundamental para que el gobierno del presidente Daniel Noboa afronte la crisis de seguridad que atraviesa el país andino. Cabe recordar que Ecuador opera bajo la declaratoria estatal de “conflicto armado interno”, una medida de excepción decretada por el Ejecutivo para autorizar el uso total de la fuerza militar contra las bandas criminales, catalogadas oficialmente como organizaciones terroristas dedicadas al tráfico de drogas y la minería ilegal.
La reactivación de las alianzas de seguridad con Washington ha comenzado a inclinar la balanza en favor del Estado de derecho. Las jefaturas militares confirmaron que mantendrán activos los patrullajes y los rastreos terrestres y fluviales en toda la provincia de Esmeraldas para garantizar la paz de los habitantes de las poblaciones fronterizas frente a las incursiones de los grupos irregulares colombianos.
(Con información de EFE y El Vistazo)