El gobierno de Ecuador ha solicitado formalmente a Paraguay este miércoles 15 de abril la designación de cinco grupos delictivos como organizaciones terroristas. Durante una reunión en Quito, la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, presentó la petición a su par paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, enfocándose en las estructuras de Los Choneros, Los Lobos, Los Tiguerones, Chone Killers y Latin Kings. Esta estrategia del presidente Daniel Noboa busca que los aliados regionales apliquen sanciones espejo, como el congelamiento de activos y el intercambio de inteligencia, para desarticular el brazo financiero del narcotráfico transnacional.

La respuesta de Paraguay, aunque cautelosa, abre una puerta diplomática clave en el Cono Sur. El canciller Ramírez Lezcano se comprometió a dar seguimiento al planteamiento ante las instancias jurídicas de su país, una acción que se alinea con las posturas ya adoptadas por Estados Unidos y Argentina. Para Ecuador, este reconocimiento es vital para legitimar su decreto de "conflicto armado interno", permitiendo que la persecución de estas bandas no se limite a las fronteras andinas, sino que se convierta en una causa común en la lucha por la seguridad hemisférica frente a las economías ilícitas que desestabilizan la región.
“Esta solicitud es fundamental para activar mecanismos de cooperación judicial y congelamiento de activos contra quienes atentan contra la soberanía nacional”, destacaron fuentes de la cancillería ecuatoriana.
El encuentro también sirvió para preparar la visita oficial del presidente paraguayo, Santiago Peña, prevista para julio. En vísperas de esta cita, ambos países ratificaron su interés en avanzar hacia un convenio de extradición y un acuerdo de intercambio de información operativa entre sus Ministerios del Interior.
Además de la seguridad, la agenda incluyó temas económicos de alta relevancia, como la negociación de un acuerdo de "cielos abiertos" para mejorar la conectividad y la actualización de convenios de cooperación agrícola y ganadera. La intención es diversificar un intercambio comercial que hasta ahora ha sido modesto, buscando que Paraguay y Ecuador se conviertan en socios estratégicos en el sector agropecuario.
Los cancilleres acordaron que la próxima reunión de coordinación bilateral se celebrará el 2 de septiembre en Asunción para dar seguimiento a los pactos de seguridad. Al buscar que Paraguay identifique a estas bandas con la misma severidad que Quito, el gobierno de Noboa está cerrando el cerco sobre los líderes criminales que intentan utilizar los sistemas financieros regionales para lavar el dinero de la droga.