Los gobiernos de Ecuador y Perú concretaron este jueves un acuerdo destinado a unificar sus capacidades de defensa en la frontera compartida. Durante un encuentro bilateral desarrollado en el cantón ecuatoriano de Arenillas, en la provincia de El Oro, el ministro de Defensa de Ecuador, Gian Carlo Loffredo, y su homólogo del Perú, Amadeo Javier Flores, pactaron el diseño y la ejecución de planes militares conjuntos.
La iniciativa contempla la realización de operaciones coordinadas "tipo espejo" en las demarcaciones más sensibles, una modalidad táctica orientada a asfixiar las rutas de escape de las organizaciones criminales mediante movimientos sincronizados a ambos lados de la línea fronteriza.
El Ministerio de Defensa de Ecuador calificó la cita como un evento "sin precedentes", destacando que es la primera ocasión en la historia que las carteras de Defensa de las dos naciones se congregan directamente en el propio territorio fronterizo para estructurar una respuesta unificada.

Según informaron las autoridades ecuatorianas, este acercamiento responde de forma directa a la firme voluntad política y a la visión estratégica del presidente Daniel Noboa, quien ha priorizado el fortalecimiento de alianzas regionales para confrontar de manera integral a las bandas de delincuencia organizada que amenazan la soberanía estatal.
Como resultado inmediato de las deliberaciones en Arenillas, en las que también participaron los altos mandos de las Fuerzas Armadas de los dos Estados, las delegaciones oficiales anunciaron que priorizarán la vigilancia en cinco Áreas Nombradas de Interes (ANI), identificadas como los puntos más vulnerables de la geografía binacional.
La frontera entre Ecuador y Perú, de manera especial en sus extensiones amazónicas y mineras colindantes con la cordillera del Cóndor y la cuenca del río Cenepa, ha experimentado un notable asedio por parte de redes delictivas implicadas en el tráfico de armas, el contrabando, la minería ilegal y el flujo de estupefacientes.
Durante sus declaraciones a los medios, el ministro Gian Carlo Loffredo enfatizó que los desafíos actuales imponen una superación de los esquemas tradicionales de vigilancia individual.
"Queremos robustecer el intercambio de información, mejorar la capacidad de respuesta y una mayor presencia en los puntos críticos de nuestra frontera y eso exige que Ecuador y Perú actúen juntos", enfatizó el funcionario ecuatoriano.
Loffredo insistió en que esta mesa de trabajo binacional marca apenas el inicio de una nueva y profunda era de cooperación en defensa, la cual contará con un cronograma de reuniones periódicas para evaluar la efectividad de las acciones y ajustar la inteligencia táctica en el terreno.

Por su parte, el ministro peruano Amadeo Flores respaldó con firmeza la necesidad de operar bajo un frente unido, alertando sobre el carácter transnacional de las mafias modernas. Flores argumentó que flagelos de gran escala como el narcotráfico y la explotación minera ilícita representan amenazas globales que "ningún país puede resolver de forma aislada".
El representante de Lima reiteró el compromiso incondicional de su nación para trabajar como Estados hermanos en la consecución de la paz y la seguridad colectiva, señalando que los grandes acuerdos alcanzados durante la jornada permitirán golpear con contundencia las estructuras financieras y operativas del hampa.
(Con información de La Prensa Libre y El Diario de Ecuador)