La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció la designación de diez objetivos vinculados a la red de financiamiento del Tren de Aragua. De acuerdo con el reporte oficial, el grupo calificado por Washington como Organización Terrorista Extranjera (FTO) utilizaba un complejo esquema de fraude y ciberataques contra instituciones bancarias estadounidenses como una de sus principales fuentes de ingresos.
La operación ilícita estaba liderada por Aníbal Alexander Canelón Aguirre, conocido con el alias de "Prometheus", quien forma parte de la lista de los diez fugitivos más buscados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI). Las autoridades señalaron que la red, radicada principalmente en México y Venezuela, operaba la modalidad cibernética denominada "jackpotting". Este mecanismo consistía en intervenir cajeros e itinerantes automáticos (ATMs e ITMs) mediante la vulneración física e instalación de un software malicioso que obligaba a las máquinas a dispensar grandes sumas de efectivo sin descontar el dinero de ninguna cuenta bancaria.
Según las estimaciones presentadas por el Departamento del Tesoro, el Tren de Aragua ha logrado sustraer un total de 40,73 millones de dólares a través de más de 1.500 ataques de "jackpotting" perpetrados contra el sistema financiero de EE. UU. Posterior al robo, las ganancias eran blanqueadas y distribuidas entre los integrantes de la estructura mediante transferencias de criptomonedas y la creación de empresas fachada, tales como Enigma Community y Soluciones Integrales Toluca, asentadas en territorio mexicano.

"La administración del presidente Trump no permitirá que organizaciones terroristas como el Tren de Aragua exploten el sistema financiero de los Estados Unidos o se enriquezcan a través del robo y otras actividades criminales dirigidas contra ciudadanos y empresas estadounidenses", afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Junto a los operadores del esquema bancario, la OFAC también incluyó en la lista de sancionados a Juan Gabriel Rivas Núñez, alias "Juancho", un alto mando del Tren de Aragua dedicado a la dirección de operaciones de minería ilegal de oro, narcotráfico y crímenes violentos en varios países de Sudamérica. Esta acción se suma a un despliegue interinstitucional sostenido en el que participa la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcan (JTFV), el FBI y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), acumulando hasta la fecha más de 300 individuos y entidades sancionadas asociadas al crimen organizado desde 2025.
Como consecuencia directa de las sanciones dictadas bajo las Órdenes Ejecutivas 13581 y 13224, todos los bienes, propiedades e intereses de los ciudadanos y empresas señaladas que se encuentren dentro del territorio estadounidense o bajo el control de ciudadanos de ese país quedan de inmediato bloqueados. Adicionalmente, las normativas prohíben a personas físicas y jurídicas estadounidenses realizar cualquier tipo de transacción comercial o financiera con los sancionados, exponiendo a instituciones bancarias extranjeras a severas sanciones secundarias en caso de prestar servicios a los miembros de la organización.
(Con información del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos)