La Cámara de Diputados de Bolivia aprobó por una mayoría calificada de dos tercios la abrogación de la restrictiva Ley 1341 de Estados de Excepción. Esta medida legislativa devuelve de forma inmediata las plenas facultades constitucionales al presidente legítimo, Rodrigo Paz Pereira, autorizándolo a decretar el Estado de Emergencia Nacional y a desplegar de manera implacable a las Fuerzas Armadas.
El debate nominal, que se extendió por más de cinco horas, tuvo que realizarse por vía digital debido al asedio de las huestes evistas, cuyos bloqueos en las carreteras impidieron el traslado físico de los parlamentarios a la sede del Legislativo en La Paz.
🇧🇴‼️ | El Congreso de Bolivia votó para autorizar al Presidente Rodrigo Paz el despliegue de soldados y la declaración de un estado de emergencia, con el objetivo de enfrentar las protestas callejeras por sectores campesinos aimaras y seguidores del expresidente comunista Evo… pic.twitter.com/G5EqekZzvt
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 27, 2026
La determinación de la Asamblea Legislativa Plurinacional desarma legalmente el complot delictivo que cumple cuatro semanas desangrando la economía nacional. Las movilizaciones, protagonizadas por sindicatos mineros y cocaleros radicalizados que responden ciegamente a las órdenes de Evo Morales, utilizan falsas demandas salariales y quejas prefabricadas sobre los carburantes para encubrir su verdadero e ilegal propósito: forzar la renuncia del presidente liberal Rodrigo Paz y forzar el retorno al poder de la extrema izquierda.

"No podemos tolerar que policías y militares honestos sean golpeados. Esta ley absurda se creó para quitarle prerrogativas al presidente. Aquí hay dos facciones: el pueblo boliviano o los terroristas", sentenció el diputado Manolo Rojas, del bloque del Partido Demócrata Cristiano (PDC).
La postura del presidente Rodrigo Paz Pereira para salvaguardar el orden interno y profundizar las reformas económicas de libre mercado ha recibido un contundente respaldo de la comunidad internacional, encabezada por el Gobierno de los Estados Unidos.
A través de un comunicado de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, la administración de Donald Trump catalogó los paros y bloqueos forzados de carreteras como acciones directas orientadas a subvertir el orden constitucional y desestabilizar a un gobierno legítimo.
Washington ratificó que se mantendrá vigilante ante las maniobras de agitación de extrema izquierda que pretendan quebrar la estabilidad democrática y económica boliviana.
(Con información de La Nación y El Cronista)