El dictador venezolano Nicolás Maduro ordenó este lunes el adelanto de las fiestas navideñas en el país a partir del 1 de octubre, en una medida que sus críticos interpretan como un intento por desviar la atención de las profundas dificultades políticas, económicas y sociales que enfrenta Venezuela. El anuncio se produce en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos, que ha incrementado su presencia militar en aguas del Mar Caribe cercanas al territorio venezolano.