El incendio forestal desatado en el extremo norte del lago Okanagan, en la provincia de Columbia Británica, Canadá, ha duplicado su tamaño en cuestión de horas, alcanzando una superficie estimada de 2.603 hectáreas. El denominado incendio de Bradley Creek, iniciado a última hora del viernes y presuntamente provocado por acción humana, se vio fuertemente fogueado durante el sábado por vientos sostenidos de 80 km/h y ráfagas extremas que alcanzaron los 115 km/h en las zonas de mayor altitud, sobrepasando las barreras de contención de los equipos de emergencia.
La severidad de las condiciones meteorológicas y dos cambios drásticos en la dirección del viento empujaron el fuego hacia el este y el noreste, obligando a las autoridades a decretar el cierre total de las carreteras Westside Road y la autopista 97 tras ser atravesadas por las llamas. Ante el riesgo para las comunidades locales, la tribu indígena Okanagan emitió una orden de evacuación obligatoria e inmediata para la totalidad de la Reserva Indígena 1, desplazando a cientos de residentes hacia los centros de recepción habilitados en Vernon y West Kelowna.
Aunque aún se evalúa el alcance preciso de las pérdidas materiales, diversos testimonios e imágenes difundidas muestran múltiples viviendas y estructuras consumidas por el fuego en vecindarios cercanos a St. Annes Road. Los cuerpos de bomberos municipales y brigadas especializadas del Servicio de Incendios Forestales de la Columbia Británica (BCWS) mantuvieron un despliegue operativo durante la madrugada para proteger las propiedades e impedir que las brasas cruzaran las aguas del lago Okanagan.

El operativo de extinción cuenta con la participación de aeronaves equipadas con sistemas de visión nocturna (NVIS) para el monitoreo aéreo y la descarga estratégica de agua en las zonas de mayor riesgo. Durante la jornada del domingo, los equipos terrestres concentran sus esfuerzos en el flanco suroeste del incendio, en las inmediaciones de Six Mile Creek Road y Bonneau Road, mientras aviones cisterna y helicópteros hidrantes operan en el extremo noreste aprovechando una leve moderación en la intensidad de las corrientes de aire.
La saturación de los servicios de alojamiento por el período festivo en la región ha llevado a los ayuntamientos locales a coordinar refugios colectivos temporales para las familias desplazadas, al tiempo que municipios colindantes como Spallumcheen han elevado sus restricciones de agua al nivel 3 para asegurar el suministro en las labores de extinción. Las autoridades mantienen múltiples alertas de evacuación activas en los distritos circundantes e instan a la población a permanecer atenta a los avisos oficiales de seguridad.
(Con información de Vernon Matters y Capital News)