El presidente estadounidense, Donald Trump, publicó un mensaje en la plataforma Truth Social donde relativizó las expectativas de un acuerdo inmediato con el régimen de Irán, contradiciendo versiones previas sobre un pacto finalizado. El mandatario comunicó que instruyó a sus representantes diplomáticos no apresurarse en las negociaciones porque el factor tiempo favorece a los Estados Unidos.
Asimismo, el gobernante confirmó que el bloqueo naval estadounidense sobre las terminales portuarias iraníes permanecerá en plena vigencia hasta que se logre un documento formal, certificado y firmado por las partes.

En su declaración, el presidente norteamericano criticó el acuerdo nuclear alcanzado en 2015 bajo la gestión de Barack Obama, al cual describió como un mecanismo que facilitaba el desarrollo de armamento atómico por parte de Teherán. Trump reiteró que la condición innegociable de Washington es que Irán no desarrolle ni adquiera un arma nuclear, aunque caracterizó el estado actual de las conversaciones como ordenado, profesional y productivo. Adicionalmente, el jefe de Estado sugirió la posibilidad de que el país de Oriente Medio se incorpore en el futuro al marco diplomático de los Acuerdos de Abraham.
En el ámbito de la coordinación bilateral, un alto funcionario de Israel informó que Trump mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro Benjamin Netanyahu para ratificar los términos de la negociación. Durante el intercambio, el líder estadounidense aseguró que mantendrá la exigencia del desmantelamiento completo del programa nuclear iraní y el retiro de todo el uranio enriquecido de dicho territorio. Por su parte, Netanyahu enfatizó que el gobierno israelí preservará su libertad de acción militar ante las amenazas regionales, un principio que recibió el respaldo de la Casa Blanca.

Las precisiones presidenciales coincidieron con declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien desde la India había reportado avances significativos en el proceso de diálogo. Reportes de agencias internacionales señalaban que el borrador evaluado contemplaba la entrega del uranio altamente enriquecido en un plazo de 60 días para su posterior dilución o transferencia a un tercer país. Sin embargo, la embajada iraní en Nueva Delhi rechazó formalmente las limitaciones a su desarrollo tecnológico, catalogándolo como un derecho propio de su soberanía.
El esquema de negociación también abarca la reapertura gradual del Estrecho de Ormuz. El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aclaró que cualquier resolución definitiva depende de la aprobación del líder supremo, Mojtaba Khamenei, sucesor en el cargo tras el ataque del 28 de febrero. A nivel global, autoridades del continente europeo instaron a consolidar los acercamientos para estabilizar el suministro comercial.
A pesar de las discusiones diplomáticas en curso, la tensión operativa se mantiene regulada por un alto el fuego bilateral que entró en vigor el pasado 7 de abril. Los analistas del Departamento de Defensa estadounidense continúan supervisando las actividades en las aguas del golfo Pérsico ante eventuales intercambios de fuego aislados entre las fuerzas desplegadas. Las agencias federales de Washington mantendrán el esquema de sanciones financieras de manera simultánea al desarrollo de las mesas de diálogo en el extranjero.
(Con información de Infobae, AFP y AP)