Los equipos de emergencia del estado de California consiguieron avances sustanciales de contención que sitúan bajo control la agresiva ola de incendios forestales que asfixió al sur de la región durante más de una semana. Los cuatro focos principales de fuego, que llegaron a devorar un total de 9.308 hectáreas de vegetación, se encuentran contenidos en un rango que oscila entre el 90% y el 97% gracias a un despliegue masivo y coordinado de bomberos.
Las autoridades de protección civil informaron que, tras jornadas críticas marcadas por un clima extremadamente cálido y seco, se han levantado las órdenes de evacuación obligatoria que pesaban sobre decenas de miles de residentes. El repliegue de las llamas abre paso a las labores de evaluación de daños materiales en estructuras residenciales y en áreas de alto valor ecológico.

El siniestro de mayor envergadura se concentró en la isla de Santa Rosa, un territorio insular protegido que forma parte del Parque Nacional de las Islas del Canal, donde el fuego consumió 7.437 hectáreas. El difícil acceso geográfico obligó a priorizar las descargas de los aviones cisterna para proteger un ecosistema único en el mundo y evitar la desaparición de especies endémicas. Pese a que las llamas destruyeron al menos tres valiosos edificios históricos del parque, los guardaparques confirmaron mediante registros visuales que los milenarios pinos de Torrey sobrevivieron a la catástrofe.
De forma casi simultánea, el condado de Ventura enfrentó una propagación veloz en la localidad de Simi Valley debido al denominado incendio Sandy, el cual arrasó 883 hectáreas de matorral seco y escarpado. Los informes de la policía local determinaron que el fuego se originó de manera accidental cuando un operario golpeó una roca con un tractor generando una chispa letal en un terreno altamente combustible.
La emergencia se trasladó posteriormente al condado de Riverside con el inicio del incendio de Bain, un foco que se declaró en el cauce del río Santa Ana y avanzó amenazante hacia el barrio de Mira Loma. La densa vegetación del sector favoreció un avance descontrolado que destruyó una estructura, dañó otras cinco y dejó un saldo de cuatro civiles y un bombero heridos. La Oficina del Sheriff debió intervenir de forma penal durante las tareas de extinción para arrestar a un sujeto que sobrevolaba ilegalmente un dron, interfiriendo de forma directa con los helicópteros de emergencia.

A escasa distancia de allí, en una zona no incorporada cercana a Hemet, el incendio de Verona completó el cuadro de emergencies tras romper sus líneas de contención iniciales por culpa de vientos erráticos. Las ráfagas críticas empujaron las llamas hacia zonas residenciales y hacia el club de golf Desert Dunes, obligando a las patrullas policiales a despejar de urgencia los cuadrantes habitados ante el riesgo de atrapamiento.
(Con información de Infobae, EFE y REUTERS)