La fragilidad y las deficiencias acumuladas en la red de infraestructuras energéticas en España quedaron nuevamente al descubierto este lunes 2 de noviembre, luego de que un "cero energético" dejara a oscuras a la totalidad de la isla de La Palma durante cuatro horas. El fallo sistémico, registrado a las 06:38 horas locales, afectó a 50.508 suministros de la red eléctrica, interrumpiendo los servicios esenciales en todo el territorio insular.
De acuerdo con las informaciones técnicas de Red Eléctrica de España (REE) y el balance de emergencias del Cabildo, el colapso del sistema sobrevino tras la desconexión imprevista de la central térmica de Los Guinchos, en el marco de una tormenta de fuerte intensidad. Sin embargo, las fallas en la red se iniciaron horas antes, a las 04:10 de la madrugada, al dispararse la línea de alta tensión de 66 kilovoltios (kV) Guinchos-Valle, interrumpiendo el flujo eléctrico a más de 17.000 usuarios antes del apagón generalizado. La reposición total del servicio concluyó a las 10:26 horas mediante el acoplamiento de emergencia de grupos diésel de respaldo.
El incidente acontecido en el archipiélago canario no constituye un hecho aislado, sino que expone la falta de previsión presupuestaria y los problemas estructurales de generación, transporte y distribución energética que arrastra la región. Las autoridades autonómicas reconocieron que la modernización del sistema y las inversiones en renovación de la red avanzan a un ritmo deficiente bajo la supervisión de la cartera de Transición Ecológica del Ejecutivo central de Pedro Sánchez.
El deterioro de la red eléctrica en La Palma y las frecuentes averías en la infraestructura estratégica del país coinciden con los severos cuestionamientos vertidos contra el Gobierno socialista por el abandono de los controles técnicos, tal como denunció Abascal tras el accidente de tren en Urda.
(Con información de EFE)