La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, expresó una firme condena pública tras la decisión de una jueza de Milán de ordenar la liberación de un investigador acusado por la policía de orquestar protestas violentas en el país. El fallo judicial desacreditó la acusación de los fiscales y desató un duro pronunciamiento de la jefa de Gobierno, quien fustigó la resolución.
El investigado, Youssef Siher, de 30 años y origen marroquí, había sido detenido por la fiscalía milanesa bajo cargos de incitación a la comisión de delitos con presuntos fines terroristas. Sin embargo, la jueza Tiziana Landoni dictaminó que la investigación presentaba graves deficiencias, señalando que no existen indicios fundados para imputarle los cargos ni riesgo de fuga que justifique su prisión preventiva.
Controversia por la aplicación del nuevo decreto de seguridad
El caso cobra especial relevancia política por tratarse de una de las primeras aplicaciones del nuevo decreto de seguridad impulsado por el Gobierno conservador. Esta normativa impone penas de entre cuatro y doce años de prisión para los organizadores de grupos que, en el marco de manifestaciones públicas, generen disturbios graves, pongan en riesgo la seguridad colectiva o causen daños materiales.
La policía judicial había identificado a Siher como el administrador de un canal de Telegram vinculado a las recientes protestas en Milán, atribuyéndole la difusión de contenidos subversivos. No obstante, la magistrada desestimó la tesis policial al precisar que los mensajes violentos fueron publicados por otros usuarios y que no se acreditó respaldo alguno por parte del acusado.
Tensiones entre el Ejecutivo italiano y el Poder Judicial
La resolución provocó la inmediata reacción de la primera ministra Giorgia Meloni, quien cuestionó abiertamente el criterio garantista del tribunal a través de un mensaje en sus redes sociales. "Creo que esta es una humillación insoportable al trabajo de la policía y de los investigadores", aseveró la mandataria frente a la decisión adoptada por la magistratura.
En el mismo sentido, la líder italiana manifestó su preocupación por el impacto de este tipo de fallos en la seguridad ciudadana y la autoridad del Estado. "Realmente no sé cómo un Estado normal puede defender a la gente de bien ante estas decisiones de ciertos sectores de la judicatura", concluyó la jefa de Gobierno en su crítica a la resolución judicial.
(Con información de Reuters)