El Gobierno de Italia, liderado por la primera ministra Giorgia Meloni, evalúa habilitar módulos específicos dentro de prisiones de adultos para albergar a delincuentes menores de edad, ante la fuerte presión que registra el sistema penitenciario juvenil. La propuesta, explicada por el ministro de Justicia, Carlo Nordio, busca dar una respuesta organizativa al incremento en la población de los Centros de Internamiento para Menores (IPM, por sus siglas en italiano), derivado de un repunte focalizado en delitos violentos y de la aplicación de marcos normativos de mayor firmeza penal.
De acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Justicia, el número de internos en los 19 centros juveniles del país pasó de 280 en 2022 a entre 570 y 572 en la actualidad, sobre un total de aproximadamente 600 plazas disponibles. El aumento en la ocupación coincide con la entrada en vigor del denominado "Decreto Caivano" en 2023 (aprobado tras una agresión sexual múltiple perpetrada por adolescentes a las afueras de Nápoles), medida que endureció las sanciones para las bandas juveniles e incrementó el uso de la prisión preventiva para delitos graves cometidos por jóvenes de entre 14 y 18 años.
La situación del sistema penal de menores cobró de nuevo relevancia tras los graves episodios de violencia urbana y saqueos registrados el pasado fin de semana en Milán, donde el 80% de los cerca de 300 detenidos eran menores de edad. Ante este escenario, la administración de Meloni aprobó un nuevo decreto que reafirma la imputabilidad desde los 14 años y facilita la detención preventiva en casos de desórdenes públicos y delitos violentos.
“Nunca antes se había producido una serie de detenciones masivas que involucrara a menores, pero hay momentos en los que, lamentablemente, resulta necesario encarcelar a individuos violentos”, sostuvo el ministro Nordio durante una intervención en Sky TG24.
El titular de Justicia precisó que la estrategia oficial contempla destinar fondos a la ampliación de los centros juveniles existentes y, como medida complementaria, alcanzar acuerdos para readaptar secciones de instituciones penitenciarias destinadas a adultos para uso de menores. Esta fórmula ya registró un antecedente en 2025 en la prisión "Dozza" de Bolonia, donde se habilitó un área temporal para jóvenes de entre 21 y 25 años con el propósito de aliviar la saturación de las instalaciones infantojuveniles.
Repunte de la criminalidad juvenil y respuesta de la oposición
El endurecimiento de la política penal del Ejecutivo responde a una evolución al alza de los delitos graves cometidos por menores durante los últimos cuatro años en el territorio italiano. Según indicadores oficiales, mientras la criminalidad general registró descensos en diversos apartados, los delitos con presencia de menores mostraron variaciones de consideración: los intentos de homicidio y el uso de armas crecieron un 60%, los actos de violencia generalizada se incrementaron un 50% y las agresiones sexuales un 30%.
Para responder a la falta de espacio, el Ministerio de Justicia mantiene en marcha la adición de plazas mediante la apertura de nuevas instalaciones en Rovigo y la remodelación de centros en L'Aquila, Lecce, Turín, Bolonia y Casal del Marmo, actuaciones con las que prevé incorporar 150 plazas adicionales en los próximos meses.
Operativos policiales y despliegue preventivo en Milán y Roma
Ante la convocatoria de nuevas manifestaciones durante el fin de semana en las principales ciudades de Italia, el Ministerio del Interior reforzó los dispositivos de seguridad para evitar nuevos episodios de pillaje. En Milán, la Policía italiana ejecutó un operativo que incluyó registros domiciliarios e identificaciones a 100 personas, entre ellas 51 menores, vinculadas a las alteraciones del orden público registradas en días previos.
En la capital lombarda se desplegó un contingente de 500 efectivos de las Fuerzas Armadas en el marco del programa Calles Seguras, al tiempo que en Roma se prevé la presencia de 1.500 agentes de la Policía y los Carabinieri para custodiar las marchas programadas. Diversos comerciantes del centro de Milán optaron por instalar paneles de protección en sus escaparates para resguardar las instalaciones ante el riesgo de nuevos altercados.
(Con información de Agencia ANSA)