El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció una reestructuración de las Fuerzas Armadas que contempla nuevos comandos, sistemas autónomos y el regreso de decenas de miles de militares a territorio estadounidense. Durante su discurso sobre el “Estado de la Fuerza” en la base de Marines en Quantico, Virginia, Hegseth presentó seis directrices para modificar la estructura militar y eliminar las políticas de diversidad e identidad de género en la institución.
Entre los anuncios figura el Proyecto Meridian, iniciativa dedicada a investigar y desarrollar las armas y sistemas del futuro, bajo la supervisión del jefe de tecnología del Pentágono, Emil Michael, y codirigida por Elon Musk, Palmer Luckey y Newt Gingrich. Asimismo, se ordenó la creación del Comando de Guerra Autónoma (AutoWARCOM), una estructura de cuatro estrellas orientada a integrar y desplegar sistemas robóticos y drones a gran escala en todas las ramas militares.
En cuanto al despliegue de tropas, el plan establece la reducción de la presencia militar en el extranjero y la construcción de nuevas bases en Estados Unidos por primera vez en 40 años para recibir al personal trasladado. Además, el programa Fortress America obligará a las instalaciones militares principales a generar su propia energía de manera independiente a la red eléctrica civil para prevenir posibles ciberataques o sabotajes.
La reorganización incluye una reducción del 20% en la cúpula militar mediante la destitución del 10% de los generales y almirantes y la eliminación de otro 10% de las plazas de oficiales generales. Hegseth argumentó que algunos altos mandos apartados mantenían políticas clasificadas por él como “woke” o cuestionaban el control civil sobre las Fuerzas Armadas.
En el plano institucional, el titular del Pentágono confirmó el fin de las cuotas de diversidad, el uso de pronombres de género y los meses dedicados a identidades específicas dentro de las filas. Durante su intervención, en la que afirmó que solo queda el "espíritu guerrero", el funcionario también acusó a la prensa de "traición" al defender las modificaciones estructurales y culturales impulsadas en el Departamento de Defensa.
La reorganización anunciada por Hegseth busca modificar el funcionamiento interno y la presencia internacional de las tropas norteamericanas. Los cambios impulsados desde Washington establecen una nueva hoja de ruta enfocada en la autonomía tecnológica, la autosuficiencia energética de sus bases y la reducción del mando general de la institución.
(Con información de Europa Press)