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Histórico triunfo de Paraguay ante Alemania en el Mundial desata la euforia y el presidente Santiago Peña decreta feriado nacional

La Albirroja eliminó por penales a la potencia europea tras empatar 1-1 en la prórroga y avanzó a los octavos de final por primera vez desde el año 2010

Histórico triunfo de Paraguay ante Alemania en el Mundial desata la euforia y el presidente Santiago Peña decreta feriado nacional
Jugadores y cuerpo técnico de Paraguay celebran tras el partido, en el que Paraguay se clasificó para los octavos de final del Mundial. REUTERS/Pilar Olivares

La selección de Paraguay consiguió una de las hazañas más grandes de su historia futbolística al eliminar a Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario, el conjunto sudamericano se impuso por 4-3 en la tanda de penales, sellando su boleto a la ronda de los octavos de final. Ante la magnitud de la victoria, el presidente paraguayo, Santiago Peña, decretó de forma inmediata un feriado nacional para celebrar el histórico acontecimiento junto a toda la ciudadanía.

El mandatario paraguayo recurrió a sus redes sociales oficiales para expresar el fervor patriótico que inunda al país tras la gesta deportiva de la selección nacional. “¡Paraguay nunca se rinde! ¡Feriado carajo!”, exclamó Peña en su cuenta oficial de X, en una publicación que superó los dos millones de visualizaciones en cuestión de minutos. El vicepresidente Pedro Alliana se sumó de inmediato al festejo nacional, ofreciéndose públicamente a firmar el decreto correspondiente para convalidar el sorpresivo día de descanso para todos los trabajadores.

Este triunfo representa el regreso triunfal de la Albirroja al protagonismo del balompié internacional, tras haber estado ausente de la máxima cita ecuménica durante tres ediciones consecutivas. La escuadra dirigida técnicamente por el estratega argentino Gustavo Alfaro había clasificado a la fase de eliminación directa como una de las mejores terceras, luego de sumar cuatro unidades en el durísimo Grupo D, donde midió fuerzas frente a las potencias de Estados Unidos, Turquía y Australia.

El desarrollo del encuentro en los 120 minutos estuvo marcado por un equilibrio táctico absoluto y la soberbia actuación del arquero paraguayo Orlando Gill. La figura del guardameta guaraní sostuvo el empate frente al asedio teutón en la segunda mitad, e incluso la fortuna sonrió a los sudamericanos en la prórroga cuando el VAR anuló un gol de cabeza del alemán Jonathan Tah. La tecnología detectó una falta previa sobre Gill, enviando la definición de la llave a los agónicos disparos desde los doce pasos.

La tanda de penales se transformó en un drama absoluto donde Orlando Gill volvió a vestirse de héroe al contener los remates de Kai Havertz y Nick Woltemade. A pesar de que el histórico arquero Manuel Neuer detuvo el disparo de Balbuena y mantuvo con vida a los europeos, el defensor germano Jonathan Tah desvió su tiro por encima del travesaño, otorgándole una oportunidad de oro al combinado sudamericano para inclinar la balanza de manera definitiva en el último cobro de la serie.

La enorme responsabilidad del remate decisivo recayó sobre los pies de José Canale, quien definió con total solvencia para desatar una fiesta sin fin en las calles de Asunción. Con este resultado épico, Paraguay rompe una sequía de 16 años sin acceder a los octavos de final de una Copa del Mundo y ahora espera al ganador del cruce entre Francia y Suecia. La firme decisión del gobierno paraguayo de premiar el esfuerzo nacional resalta el clima de orgullo y cohesión social que vive la nación bajo la gestión de Peña.


(Con información de Infobae)

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