El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel convocó este domingo 24 de mayo de manera urgente a la encargada de negocios de la Embajada de España, Francisca Pedrós, para exigir aclaraciones formales ante la actuación de la Ertzaintza.
El llamado diplomático responde a las controvertidas acciones de la policía autonómica vasca registradas en el aeropuerto de Bilbao contra un grupo de activistas de la organización izquierdista Global Sumud Flotilla que acababan de ser deportados. La Moncloa no se ha pronunciado formalmente sobre la citación.
🇪🇸🇵🇸‼️ | Activistas izquierdistas pro-Hamás de “La Flotilla por Gaza” agredieron a policías españoles y fueron neutralizados por los agentes de seguridad. pic.twitter.com/N1gfXTqmIg
— UHN Plus (@UHN_Plus) May 24, 2026
El jefe de la diplomacia israelí, Gideon Saar, acusó directamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmando que sostiene "una hipocresía difícil de creer" en sus valoraciones internacionales.

A través de una declaración institucional en video difundida en los canales del Ejecutivo de Tel Aviv, Saar ironizó sobre el prolongado silencio de Madrid ante los sucesos ocurridos en su territorio, sugiriendo que si existiera una competencia global enfocada en propagar difamaciones contra el Estado judío, la actual administración española obtendría el primer puesto de forma inequívoca.
"Una hipocresía imposible de creer. Envían provocadores a nuestra región y después condenen nuestras acciones legales para reforzar el bloqueo naval mientras, al mismo tiempo, las autoridades españolas utilizan violencia grave contra esos mismos participantes", sentenció el director político del Ministerio de Exteriores israelí, Yossi Amrani, respaldando el reclamo a las autoridades ibéricas.
El desencadenante de la fricción radica en las imágenes captadas en la terminal aérea bilbaína, donde se observa a los efectivos de la Ertzaintza empleando acciones defensivas, reduciendo a manifestantes en el suelo y arrastrando a varios activistas que protestaban tras su expulsión de Oriente Próximo.
El estamento diplomático israelí aprovechó el incidente para argumentar que sus fuerzas del orden no recurrieron a tal grado de severidad durante el arresto de los tripulantes en altamar, defendiendo la legalidad internacional de las operaciones de intercepción de su armada en el Mediterráneo.
(Con información de ABC y El Periódico)