El Ejército de Israel declaró este miércoles una nueva y extensa franja del sur de Líbano como "zona de combate". A través de una advertencia oficial difundida en la plataforma X, el mando militar israelí ordenó la evacuación inmediata de todos los residentes civiles hacia el norte, fijando como límite de seguridad el río Zahrani.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) alertaron con firmeza que actuarán "con gran fuerza" contra los reductos, infraestructuras y operativos del grupo terrorista chií Hezbolá, el cual continúa utilizando el territorio libanés como base de lanzamiento para sus agresiones armadas.
La orden militar abarca un perímetro de aproximadamente 2.000 kilómetros cuadrados que se extiende desde la frontera israelí hasta unos 40 kilómetros hacia el norte. Esta ampliación del radio de operaciones representa una fase superior en la estrategia de defensa israelí, ya que por primera vez se exige la desocupación de la totalidad de la zona situada al sur del Zahrani, superando las directrices previas que se limitaban al área del río Litani.

A pesar de coincidir con la festividad musulmana del Eid al-Adha, la urgencia de la medida responde a la necesidad de desarticular los nidos de artillería terrorista, provocando que miles de ciudadanos comiencen a desplazarse hacia la localidad portuaria de Sidón.
La intensificación de las operaciones de las FDI se produce inmediatamente después de una campaña aérea que ejecutó más de 120 bombardeos precisos contra posiciones estratégicas de Hezbolá en el sur y el este de Líbano. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, defendió la absoluta legitimidad y necesidad de estas incursiones bélicas, reiterando que Israel no detendrá su ofensiva hasta garantizar la seguridad total y el retorno seguro de las comunidades del norte del país, constantemente hostigadas por el fuego terrorista.
La administración de Netanyahu busca mantener su libertad de acción militar en el sur para destruir el aparato de guerra de Hezbolá, evitando al mismo tiempo demoliciones masivas en Beirut que puedan ser utilizadas políticamente para descarrilar las negociaciones estratégicas que el presidente estadounidense, Donald Trump, promueve de cara a un potencial acuerdo de contención con Irán.
(Con información de Reuters)