La tiranía sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo sumó un nuevo capítulo a su violenta persecución contra la fe al ejecutar la retención policial de monseñor Juan Abelardo Mata, de 80 años. El obispo emérito de Estelí, quien padece serios problemas de salud y porta un marcapasos, fue interceptado por patrullas del régimen este lunes cuando salía de una clínica médica. Tras permanecer detenido de forma ilegal durante varias horas, las fuerzas represivas lo trasladaron a la fuerza hacia su residencia en Tisma, Masaya, bajo un estricto régimen de reclusión domiciliaria de facto.
La agresión armada contra el anciano prelado fue una represalia directa del comunismo tras la multitudinaria misa que presidió el domingo en la iglesia La Cruz del Calvario. Durante la homilía, Mata alzó su voz contra la Iglesia perseguida y exigió de manera frontal oraciones por los sacerdotes desterrados por la dictadura, mencionando expresamente el martirio de monseñor Rolando Álvarez. Ante la contundencia de su mensaje evangélico, los esbirros policiales le reclamaron con violencia su presencia en la localidad norteña y le prohibieron terminantemente volver a salir de su zona de retiro.

Monseñor Juan Abelardo Mata es uno de los líderes más respetados del episcopado nicaragüense y un férreo defensor del Estado de derecho frente al totalitarismo de izquierda. En el año 2018, durante el estallido social contra el sandinismo, integró la mesa del Diálogo Nacional, donde desenmascaró el cinismo del mandatario frente a los medios internacionales. “Daniel Ortega es un oportunista que mama bien el capital y se aprovecha del lenguaje populista que genera el socialismo de los más pobres para explotar al mismo pobre”, sentenció proféticamente el religioso en una histórica entrevista.
A raíz de su inquebrantable postura anticomunista, el prelado salesiano se convirtió en el blanco principal de las turbas paramilitares de la izquierda nicaragüense, quienes intentaron asesinarlo en julio de 2018. Durante la sangrienta "Operación Limpieza", milicianos encapuchados emboscaron su vehículo, destrozaron los cristales a balazos y lo sitiaron en una vivienda al grito de "golpista". A pesar de contar con medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) debido al peligro inminente sobre su vida, la dictadura ha decidido violar todo el derecho internacional.
Este brutal atropello forma parte de la feroz campaña de descatolización que la dictadura de Ortega ejecuta en Nicaragua, inspirada en los métodos de represión de los regímenes totalitarios de Cuba y Venezuela. La investigadora Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: una Iglesia perseguida, documenta que el sandinismo ha expulsado a centenares de religiosos, confiscado universidades y asaltado conventos. Con la mayoría de los obispos críticos encarcelados, desterrados o forzados al exilio, el régimen busca extirpar cualquier vestigio de resistencia democrática en las parroquias.

La resistencia de monseñor Mata, quien gobernó con éxito la Diócesis de Estelí durante 33 años tras ser nombrado por el papa san Juan Pablo II, personifica la lucha de la civilización occidental frente a la barbarie marxista. Fuentes de la oposición nicaragüense denuncian que culpar a un anciano enfermo por participar en transmisiones digitales expone el pánico del orteguismo ante la verdad. La comunidad internacional y los sectores conservadores de la región exigen el cese inmediato del asedio policial contra el clero nicaragüense y la restauración absoluta de las libertades.
(Con información de Infobae)