Las autoridades de la PDI detuvieron a nueve integrantes de una organización criminal responsable de un millonario robo bancario. Las fuerzas policiales desarticularon la banda acusada de sustraer más de seis millones de dólares en una sucursal de Valparaíso. El operativo puso fin a una investigación de trece meses tras concretarse once allanamientos en distintas regiones.
Entre los arrestados destaca la implicación de un especialista en informática que prestaba servicios externos a la entidad financiera. El especialista utilizó una conexión remota para desactivar los sistemas de alarma e inhibir las cámaras de vigilancia. La vulneración tecnológica permitió que el grupo delictivo operara con impunidad durante el desarrollo del asalto.
Los delincuentes ingresaron al recinto desde un inmueble desocupado para perforar la bóveda mediante herramientas de oxicorte. De forma paralela, otros miembros posicionaron un camión en la vía pública para bloquear el campo visual de las cámaras urbanas. La maniobra simuló faenas viales para desviar el tránsito regular y facilitar la posterior fuga.
Las unidades de inteligencia decomisaron armamento, dispositivos de comunicación, sustancias ilícitas y varios vehículos durante las intervenciones. Los agentes incautaron el camión utilizado para la logística urbana y equipos de grabación pertenecientes a la entidad asaltada. El material confiscado quedará sujeto a peritajes técnicos para reconstruir la secuencia del atraco.
Las investigaciones detectaron complejas maniobras de blanqueo de capitales destinadas a ocultar el dinero sustraído del banco. La red empleó cuentas bancarias de terceros y testaferros para adquirir bienes raíces e inmuebles de alto valor. Las adquisiciones se concentraron en la Región Metropolitana y Los Ríos para diversificar el botín no recuperado.
El tribunal correspondiente formalizará las acusaciones por los delitos de asociación delictiva, robo e infracción informática. Los fiscales del Ministerio Público solicitarán la medida de prisión preventiva para garantizar la continuidad del juzgamiento. Las acusaciones marcan la caída de la estructura responsable del mayor despojo financiero registrado en la zona.
Las instituciones deberán endurecer los protocolos de fiscalización interna para prevenir la infiltración de personal técnico especializado. El juzgamiento sentará un precedente severo contra la delincuencia organizada en el país.
(Con información de la Infobae)