El Gobierno de los Estados Unidos anunció este martes una nueva ronda de sanciones dirigida contra la cúpula comunista de La Habana. La medida, ejecutada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, penaliza directamente a Annalie Lilliam Rueda Cardero, nuera de Raúl Castro, e impone un bloqueo sobre cinco empresas clave controladas por el régimen que operan en sectores estratégicos de la economía de la isla.
🇺🇸🇨🇺‼️| Tras las medidas económicas anunciadas por Díaz-Canel, Marco Rubio fue tajante y sancionó cinco entidades cubanas y un miembro de la familia Castro: “El régimen comunista, corrupto y antiestadounidense de la isla sigue priorizando su control total sobre la libertad del… pic.twitter.com/PIUBXJcsEP
— UHN Plus (@UHN_Plus) June 23, 2026
Esta nueva ofensiva diplomática y financiera forma parte de la estrategia de presión máxima relanzada por la administración del presidente Donald Trump para socavar el aparato político, militar y económico que sostiene al totalitarismo caribeño. La designación de Rueda Cardero, quien es la esposa de Alejandro Castro Espín, expande el cerco sobre la familia gobernante. Washington ya había impuesto restricciones similares a inicios de mes contra el propio Alejandro Castro, Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel.
El núcleo de las sanciones golpea directamente al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el gigantesco conglomerado controlado con puño de hierro por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). La Casa Blanca identifica a GAESA como el principal brazo económico de la dictadura y el mecanismo predilecto de las élites corruptas para desviar recursos públicos.
Entre las dependencias de GAESA bloqueadas destacan el Banco Financiero Internacional (BFI) y la firma Rafin, dos instituciones financieras dedicadas a mover dinero en nombre del régimen, además de Almacenes Universales, corporación logística que maneja el tráfico de contenedores del puerto del Mariel.

Más allá del entramado militar de GAESA, el Departamento del Tesoro extendió el castigo a la empresa estatal Geominera, encargada de gestionar los activos de minerales metálicos del país en asociación con capitales extranjeros como la firma australiana Antilles Gold. De igual forma, fue sancionada la Empresa Siderúrgica José Martí, señalada como la principal productora de acero bruto en Cuba y que recientemente había sido objeto de una modernización financiada con fondos rusos.
El secretario de Estado, declaró que la situación en Cuba continúa deteriorándose debido a que el régimen "prioriza su control total sobre la libertad, las oportunidades y el bienestar básico del pueblo cubano".
Rubio denunció abiertamente que la corporación militar GAESA funciona como el vector principal para que la oligarquía cubana robe las riquezas de la isla, utilizando los dividendos para financiar la represión interna, el espionaje internacional y operaciones de subversión contrarias a los intereses estadounidenses.
"El conglomerado controlado por el ejército cubano ha servido persistentemente como el principal vector para que las élites del régimen roben los escasos recursos de la isla", sentenció Rubio en X.
Estas penalizaciones se suman al veto total impuesto recientemente contra el Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR), los brazos de control social como los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), la agencia Amistur Cuba S.A., la empresa minera La Victoria y la petrolera estatal CUPET.
(Con información de CubaNet y Monitoreamos)