El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, condenó las recientes declaraciones del dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, en las que descartó públicamente cualquier posibilidad de celebrar elecciones democráticas que permitan la alternancia política o el retorno de la oposición en el exilio. El jefe de la diplomacia norteamericana denunció el afán del régimen por perpetuarse en el poder y exhortó a las naciones de la región y a los organismos multilaterales a reaccionar con firmeza frente al cierre definitivo de la vía electoral en la nación centroamericana.
🇺🇸🇳🇮‼️ | LO ÚLTIMO — El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, emitió un contundente pronunciamiento frente a la decisión de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de eliminar los procesos electorales en Nicaragua. El diplomático estadounidense tildó la… pic.twitter.com/UdjJz8qg87
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 21, 2026
El detonante de la respuesta diplomática fueron las palabras expresadas por Ortega durante el acto por el 47° aniversario de la revolución sandinista celebrado en Managua. Ante sus simpatizantes, el gobernante de 80 años cerró la puerta a futuros procesos comiciales al referirse a sus adversarios políticos.
"Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder", sentenció el autócrata.
Rubio remarcó la gravedad del anuncio y urgió a una acción coordinada a nivel global para aislar a la cúpula nicaragüense.
"La promesa de Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua demuestra su cobardía y su temor a la voluntad del pueblo nicaragüense", añadió Rubio.

El panorama político nicaragüense se ha deteriorado de forma acelerada tras la aprobación de una reforma constitucional que extendió el periodo de mandato de cinco a seis años y nombró a su esposa, Rosario Murillo, como copresidenta con poder absoluto sobre la estructura gubernamental. Aunque los comicios generales debían reprogramarse para noviembre de 2027, la postura explícita de Ortega deja al país sin garantías democráticas ni participación plural de cara al futuro inmediato.
Desde las protestas ciudadanas de 2018 (cuya represión estatal dejó más de 300 muertos según datos recopilados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU)), el régimen sandinista ha anulado a la oposición. Líderes políticos, periodistas, intelectuales y religiosos han sido encarcelados, forzados al exilio y despojados masivamente de sus bienes y nacionalidad, dejando a miles de ciudadanos en condición de refugiados en países como Costa Rica, España y Estados Unidos.
(Con información de AFP y Marco Rubio en X)