Una alerta humanitaria sacude a Colombia tras confirmarse la desaparición masiva de al menos 90 ciudadanos en territorio ruso, en lo que la Fiscalía General de la Nación investiga como una presunta red transnacional de trata de personas. De acuerdo con los expedientes judiciales y los desgarradores testimonios de los familiares, los afectados (provenientes de distintas regiones del país) salieron de Bogotá bajo la promesa de millonarios contratos laborales en el extranjero, solo para ser incomunicados, despojados de sus documentos y obligados a vestir el uniforme del Ejército ruso en la guerra contra Ucrania.
🇨🇴🇷🇺🇺🇦‼️ | La Fiscalía de Colombia investiga a diversas empresas de seguridad privada, reclutadores de talento humano y exmilitares tras recibir denuncias sobre la desaparición masiva de más de 90 ciudadanos colombianos en territorio ruso. Según los expedientes judiciales y los… pic.twitter.com/f4PXjj9kGz
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 12, 2026
El patrón de captación se basaba en ofertas laborales falsas difundidas en redes sociales y pasillos de terminales aéreas como el Aeropuerto Internacional El Dorado. A perfiles sin experiencia militar se les prometían salarios de hasta 15 millones de pesos mensuales y bonos de enganche de 65 millones por labores civiles como la jardinería, plomería o la custodia de infraestructuras petroleras. Sin embargo, al aterrizar en Moscú tras escalas en Panamá y Turquía, las víctimas eran trasladadas a campos de entrenamiento relámpago de nueve días antes de ser enviadas al frente.
Las familias por su parte, enfrentan la incomunicación absoluta. Jhonatan Mauricio Ramírez, de 31 años, alcanzó a reportar a su madre mediante notas de voz que había firmado "un contrato con el diablo" al verse inmerso en un batallón de infantería. Una situación similar padece la familia de Jaime Manuel Vivanco, un joven del Magdalena que creía viajar a España y cuyos últimos mensajes describían un escenario devastador rodeado de cadáveres. Las denuncias ciudadanas salpican a firmas como Nexus Talento y Fuerza (cuyos registros legales no aparecen) e Imperial Group International, dirigida por un exmiembro de las Fuerzas Militares que niega los cargos.
"A los reclutadores les conviene enviar a los colombianos a la línea cero, sin entrenamiento, para que mueran en la primera entrada y así cobrar los seguros de vida que paga la Federación de Rusia", denunció Enny Peña, esposa de Francisco Antonio Pabón, uno de los civiles desaparecidos desde marzo tras ser engañado con un puesto de veedor de derechos humanos.

La investigación sugiere que las mafias internacionales muestran un especial interés en el personal colombiano debido a la experiencia en combate con las guerrillas y paramilitares que poseen quienes prestaron servicio militar. Según la información recopilada, mientras los soldados rusos son ubicados en la segunda o tercera línea de defensa operando morteros y drones, los extranjeros son arrojados de forma deliberada a la "línea cero" (el área de choque directo contra las posiciones ucranianas), presuntamente para cobrar millonarias pólizas estatales por fallecimiento que rondarían los 700 millones de pesos por baja.
Por su parte, la Cancillería y la Embajada de Colombia en Moscú notificaron a los allegados que los requerimientos de búsqueda ya fueron remitidos formalmente al Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. No obstante, las autoridades diplomáticas admitieron que los tiempos de respuesta oficiales se han dilatado de manera indefinida debido a la complejidad del conflicto armado en Europa Oriental. La situación mantiene en máxima alerta a la Policía Nacional y a la Cruz Roja Internacional, que ya extienden sus líneas de investigación hacia redes similares que operan en México y África.
(Con información de Revista Semana)